Facundo Sucatzky: Busco aprender todo el tiempo
TNA. El exbase, jugador ícono de la Liga Nacional, es el nuevo asistente de Instituto. Llega con perfil bajo y una pila de experiencia para aportar.
Facundo Sucatzky está transpirado y se ríe. Alienta a los jugadores, cruza algún consejo con ellos y choca palmas con Tiago, su hijo de 8 años. Acaba de terminar un frenético partido de fútbol recreativo en el que se mezclaron los jugadores, el cuerpo técnico, el utilero y hasta el jefe de equipo de Instituto. En la Gloria, el equipo sensación del TNA de básquet, se percibe una energía contagiosa: ese clima que brinda la racha de 13 triunfos al hilo, para mirar a todos desde lo más alto de la tabla de posiciones.
Sucatzky, jugador emblema de la Liga Nacional, acaba de asumir como asistente del entrenador Osvaldo Arduh, y está metido a pleno. El exbase, que disputó 20 temporadas de Liga, dio sus primeros pasos como DT en el torneo de Santa Catarina (Brasil) y ahora se mueve como pez en el agua en un plantel del que siempre estuvo cerca.
“Estuve cinco meses y medio dirigiendo en el Blumenau, del torneo catarinense, que tiene un nivel similar a nuestro Torneo Federal. Si bien fuimos campeones, mi contrato se terminó y el proyecto del club no llegaba mucho más allá. Mi idea siempre fue volver”, dice a Mundo D después de picar la naranja un buen rato con Tiago, que lleva, como el padre, el básquet en la sangre: tiene la camiseta 20 de los Spurs que le trajo Papá Noel, y exhibe el repertorio que va incorporando en las categorías formativas de Atenas.
“Quería quedarme acá, aprendiendo, estudiando, visitando entrenadores”, añade Sucatzky. En su agenda había unos cuantos técnicos de los que quiere aprender: asado inminente con Rubén Magnano, visitas a Sergio Hernández en Puerto Rico o al “Che” García en Venezuela, y seguimiento del día a día de Silvio Santander, DT de Quimsa, el equipo del momento en la Liga.
"Cuando volví desde Brasil, 'el Turco' me dijo que quería conversar conmigo y me propuso ser su asistente", recuerda Sucatzky.
Pero otra oportunidad se presentó antes que los planes y viajes tomaran forma. La llamada de Arduh. “Cuando volví desde Brasil, ‘el Turco’ me dijo que quería conversar conmigo y me propuso ser su asistente. Le pregunté qué precisaba de mí, para saber si yo le podía dar lo que necesitaba, y nos pusimos de acuerdo. Lo hablé con mi esposa, que me banca siempre, y con mi agente. Y acepté”, describe el sexto jugador con más partidos en la historia de la Liga (839), uno de los exclusivos 15 con más de 10 mil puntos y líder en asistencias en 10 temporadas al hilo (1994/95 a 2003/04).
Familiero al mango, Sucatzky no lo dudó. Sintió el apoyo de su mujer, Virginia Alonso, y la cercanía con sus hijos Tiago (8), Tiziano (5) y Teo (22 meses), y le pegó para adelante. Por eso ya está adentro.
–¿Qué te pidió Arduh y en qué podés marcar la diferencia?–Para mí, estar con "el Turco" es seguir aprendiendo, más allá de que ahora seré su asistente. Soy muy nuevo en esto y busco aprender todo el tiempo. Él me pidió una visión diferente a la suya sobre el juego, y que trabaje en fundamentos con los jugadores. Quiero motivar a los jugadores, escucharlos, estar cerca. También colaboraré con el tema de la edición de videos.
–¿Cómo vivís esta oportunidad? –Estoy muy contento. Voy a estar en Córdoba, cerca de mi familia, de mis hijos, y dentro de un proyecto muy bueno, porque el básquet de Instituto está haciendo las cosas muy bien en lo deportivo y en lo dirigencial. Tienen un objetivo claro y el equipo está excelentemente bien. Llevan muchos juegos ganados y están supermotivados. Vi un solo partido en Córdoba y me encantó cómo están jugando. Se pasan muy bien la bola, juegan muy bien. Con eso, la motivación es más grande.
–¿Cuál es el plus de este plantel y a qué querés sacarle más el jugo?–Para ganar 13 partidos seguidos, un equipo tiene que estar muy bien en todo sentido. Y lo ha demostrado ahora en el receso, entrenando muy fuerte y preparándose mucho. Sabemos que la segunda etapa es más dura pero todo el mundo habla de Instituto, porque tiene potencial para estar arriba, y esa es la verdad. Estamos muy entusiasmados.
–En lo basquetbolístico, ¿qué características distinguen a este equipo respecto del resto?-Hay una unión basquetbolística muy buena. Los planteos defensivos que hace "el Turco" son muy buenos: es muy inteligente y sabe manejar muy bien al equipo, así que saca ventaja en pequeñas cosas. En la ofensiva, el equipo entró en una sintonía donde todo el mundo se pasa la bola, y todos participan del juego. Y cuando pasa eso, todos juegan más felices.