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Fabricio Oberto: repaso a una semana del regreso

En conferencia. Ante unas 400 personas, Fabricio Oberto recorrió su trayectoria, desde sus comienzos en Las Varillas hasta la coronación olímpica y en la NBA. En siete días, el pivot regresa al básquet para prepararse de cara al Preolímpico.

22 de julio de 2011 a las 12:17 a. m.
Gabriel Rosenbaun
Fabricio Oberto: repaso a una semana del regreso

"El día de mi último partido jugué con Portland frente a Milwaukee. Veníamos de enfrentar a Chicago en la noche previa, pero igual fui a la cancha a las 4 de la tarde, antes que los novatos, cuando podría haber llegado 1h15m antes del partido, que era a las 7. Así me tomé el básquet hasta el último día. Con esa pasión", planteó. La cuestión es que Fabricio Oberto, el hombre de la frase, está a sólo una semana de volver a jugar al básquet: el próximo viernes, en Buenos Aires, iniciará la preparación para el Preolímpico de Mar del Plata, que otorgará dos plazas para Londres 2012.

Desde sus comienzos en Las Varillas hasta la consecución del oro olímpico y el anillo de campeón de la NBA, pasando por las épocas felices de Atenas y las de llanto en Grecia: ese recorrido hizo en una conferencia denominada "Fabricio Oberto por Fabricio", que se realizó en el auditorio de Osde, con la organización de Sportcases.

La presentación estuvo hilvanada por una serie de videos y Fabricio también interactuó con el público y con cibernautas, a través de Twitter.

“En el viaje de estudios hay una filmación en la que dije: ‘Saludos a la gente de la NBA, porque voy a jugar ahí’. Me nació...”, dijo Oberto, quien describió los obstáculos hasta debutar en San Antonio Spurs a los 30 años. “Fui el tercer novato más viejo de la historia”, se rió.

“Tenía casi todo cerrado con Memphis y me habló mi agente y me dijo que estaba sobre la mesa una oferta de San Antonio. Era menos plata, pero no me importaba. Yo dije: ‘¡Voy!’”, recordó, mientras relataba anécdotas risueñas e imborrables con el DT Gregg Popovich.

La selección, está claro, ocupó otro lugar de privilegio en la charla. “Sólo cuatro equipo lograron el oro olímpico y dos ya no están: la URSS y Yugoslavia. Sólo quedamos EE.UU. y nosotros”, se enorgulleció. Además, recordó que RC Buford, manager general de los Spurs, le planteó que nunca vio un equipo con la química del seleccionado albiceleste del Mundial 2002.

“En cuartos de final de Beijing 2008 jugué 30 minutos contra Grecia. ¿Saben cuántos tiros al aro hice? ¡Cero! –mientras dibujaba un círculo con sus manos–. Y ese día recibí muchísimas felicitaciones. Me decían que había hecho un partidazo”, expresó, como para graficar ese sello distintivo de laburante y obrero: el tipo que no escatima esforzarse en pos del equipo.

Rubén Magnano y Emanuel Ginóbili, en videos grabados, resaltaron esa faceta solidaria y altruista. “Es el tipo de compañero que todo jugador quiere tener siempre a su lado”, lo elogió “Manu”, que recordó los logros compartidos en la selección y San Antonio, y se esperanzó con un viaje conjunto a Londres, por otra ilusión olímpica.

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