El “Yanqui Pirata”, con el corazón dividido: “Amo a Belgrano, pero los Suns son mi primer amor”
El reconocido hincha contó cómo vive la especial situación de poder ser campeón por primera vez de la NBA con Phoenix. Un repaso por la historia del equipo de sus amores.
Tenía cinco años la última vez que los Phoenix Suns jugaron en las finales. No me acuerdo mucho, pero son algunas de las primeras memorias de mi vida. Los Suns perdieron esa serie 4-2 contra Michael Jordan y los Bulls. Pero con estrellas como Charles Barkley y Kevin Johnson, encima, el primer retiro de Jordan, todos los hinchas de Phoenix creían que ese equipo tendría otra oportunidad para ganar su primer título como franquicia. Esa chance nunca llegó.
Después de 28 años, los Suns están de vuelta en las finales de la NBA con la posibilidad de ser coronados como campeones. Y aunque este equipo tiene uno de los grandes protagonistas de la NBA, Chris Paul, nadie pensaba que estaría en ese lugar, a dos victorias de un título.
En Córdoba, los que me conocen me dicen el “Yanqui Pirata”. Me conocen por mi fanatismo por Belgrano. Y en cuanto a fútbol, no tengo ningún otro amor. Pero no conocí Belgrano hasta que tenia 19 años y me mudé a Córdoba. Mi primer amor fue el básquet, y siendo del estado de Arizona, mi equipo fue los Suns. Pero, aunque mi equipo llegó a las finales cuando tenía tan solo 5 años, la vida de un hincha de los Suns no ha sido llena de muchos logros. Algunos equipos entretenidos, pero no mucho más.

Si contamos la historia de los Phoenix Suns y su mala suerte, hay que empezar desde el principio, antes de que el equipo jugara su primer partido. En 1968, la NBA agregó dos nuevas franquicias a la liga – Phoenix Suns y Milwaukee Bucks. Como los nuevos equipos, ellos tendrían las primeros dos selecciones del Draft. Los Suns perdieron el tiro de la moneda y Los Bucks ganaron la primera selección. Milwaukee eligió un tal Lew Alcindor, conocido luego como Kareem Abdul-Jabbar. Con Abdul-Jabbar, Milwaukee ganó el título en 1971 y Kareem llegó a ser el máximo anotador en la historia de la NBA. Con la segunda selección, los Suns eligieron Neal Walk, un jugador que no logró nada importante en su carrera.
Desde ahí, Phoenix ha tenido una historia llena de mala suerte. El equipo jugó en las finales de 1976, pero perdió la serie a los Celtics 4-2.
En los años siguientes, los Suns tenían muchos equipos competitivos, pero no volvió a las finales hasta 1993. Pero en esa serie, aunque los Suns contaron con la MVP de la liga, Charles Barkley, el equipo tuvo que enfrentar el mejor jugador de la historia del deporte, Michael Jordan. Los Suns pelearon cada partido, pero no fue suficiente para superar a Jordan y los Bull que ganaron la serie 4-2.
En los 28 años desde 1993 hasta hoy, varias estrellas se han vestido de violeta: Dan Majerle, Jason Kidd, Stephon Marbury, Tom Chambers, Grant Hill, Shawn Marion, Shaquille O’Neal, Amar’e Stoudemire, y Steve Nash, la MVP de la liga en 2005 y 2006.

La época de Nash, 2004-2012, los Suns tuvieron algunos de los equipos mas entretenidos y experimentales de la historia de la liga. Con el técnico Mike D’Antoni, el equipo implementó un estilo de juego conocido como “Siete Segundos o Menos”.
La meta de esos equipos fue aprovechar de la primera ocasión buena de cada posesión y tirar lo más antes posible – en menos de 7 segundos si posible. Muchas de las semillas de esos equipos, las ideas que plantaron, vemos en la liga hoy en día.
Con Nash, los Suns alcanzaron las finales de la conferencia oeste tres veces, pero nunca pudieron superar su rival.
En 2005, el equipo ganó la máxima cantidad de partidos en la liga, y jugó en las finales de la conferencia oeste. Su mejor tirador, Joe Johnson fracturó su cara en la serie anterior. Sin una de sus estrellas, los Suns cayeron 4-1 frente a los Spurs.

El año siguiente los Suns llegaron otra vez a las finales de la conferencia y otra vez una lesión disminuyó sus chances de ganar un título. Esta vez, Amar’e Stoudemire tuvo una cirugía en cada una de sus rodillas y sin su gladiador de la pintura, los Suns no pudieron ganar frente a los Mavericks.
Pero el equipo de 2007 fue, para mí, el mejor de esa época – el equipo que, sin vacilaciones, debía haber ganado el campeonato. Después de dos años marcados por lesiones, los Suns llegaron a los playoffs en un estado bueno de salud. Phoenix terminó la temporada regular segundo en la conferencia debajo de los Mavericks. Y en la primera ronda de los playoffs, los Mavericks fueron vencidos por los Warriors. Los Suns tuvieron ahora un camino abierto a las finales, pero tendrían que enfrentar un rival conocido primero, los Spurs.
En el primer partido, Steve Nash y Tony Parker chocaron de cabezas y Nash se quebró su nariz. Los médicos no pudieron parar el sangrado y Nash tuvo que terminar el último periodo en el banco. Phoenix perdió el primer partido. Cada equipo ganó uno de los próximos dos encuentros y los Spurs tuvieron la ventaja de 2 a 1 antes de cuarto partido. Los Spurs fueron el mejor de los equipos en su cancha hasta los últimos minutos.

Los Suns tuvieron que superar un déficit de más 10 puntos, pero con menos de un minuto, Phoenix obtuvo la ventaja e iba y ganar el partido. Pero cuando Nash agarró el rebote en los últimos segundos del encuentro, Robert Horry de los Spurs le dio un empujón que le mandó a Nash a la mesa de marcadores. Nash no se lesionó, pero después del choque, dos jugadores de los Suns, Stoudemire y Boris Diaw, sus dos mejores pivotes, salieron del banco para defender su compañero. Ese acto de salir del banco de los suplentes y entrar en el campo de juego es contra las reglas de la liga y ambos jugadores fueron suspendidos por el próximo partido.
Sin ellos dos, los Suns perdieron los próximos dos encuentros y los Spurs ganaron no solamente la serie, pero el titulo de la liga.
Me acuerdo exactamente donde estuve durante aquel partido. Es uno de los momentos mas marcados de mi vida. Me acuerdo todas las emociones. La felicidad por el triunfo y la desesperación al enterarme de que dos de nuestras figuras fueron suspendidos. Estoy 100% seguro de que este equipo hubiera ganado el titulo si no fuera por ese acto de violencia y mala deportividad de los Spurs. Me da muchísima bronca hasta hoy pensar en esa serie y lo que sucedió. Aunque respeto muchos los jugadores de los Spurs, los odiaré para el resto de mi vida.
Los Suns alcanzaría una vez mas la final de la oeste en 2010 pero otra vez, caería en seis partidos al eventual campeón de la liga, los Lakers. Y después de esa derrota, los Suns entraron a una década de oscuridad. Nash fue cambiado a los Lakers en 2012 y esa época que definió mi juventud se cerró.

Por 11 años, desde 2010 hasta este año, los Suns fueron uno de los peores equipos de la liga y no llegaron ni una vez a los playoffs. Yo, y todos los hinchas de los Suns, estábamos resignados a una década sin esperanzas. Nuestra mentalidad fue completamente cambiada y empezamos a creer que jamás volveríamos a las alturas de antes. Había un dicho entre los hinchas – “no podemos tener cosas buenas en la vida”. Ya no vivía en Arizona y no iba con mucha frecuencia a los partidos, pero seguía viendo todos los partidos, sin la esperanza ganar nunca. Fueron años de muchas derrotas e incontables lágrimas.
En 2015 el equipo eligió Devin Booker en el draft y en su primer año mostraba que tenía algunas de las características de un futuro estrella. En 2018, los Suns obtuvieron por la primera vez en su historia, la primera selección del draft y escogieron Deandre Ayton – una decisión muy criticada por no haber seleccionado a Luka Doncic. En ese mismo draft, Phoenix hizo un cambió con los 76ers para seleccionar a Mikal Bridges. Con ellos tres, el equipo tuvo un base de jugadores buenos, pero jóvenes.
En 2020, el equipo empezó a mostrar una competitividad que no había tenido por años. Pero cuando la temporada fue suspendida por la pandemia, los Suns fueron decimoterceros en la conferencia, lejos de los playoffs. Después de un paro de dos meses, la decisión fue la de hacer una burbuja e invitar los equipos que estaba dentro de seis partidos de un puesto en los playoffs. Los Suns fueron el ultimo equipo invitado a la burbuja.
La idea fue jugar solamente ocho partidos y después empezar los playoffs. Uno de los medios mas conocidos de los EEUU, Bleacher Report, hizo una nota con algunas predicciones antes de empezar la burbuja. Una de esas fue, “Cuál es equipo más probable para no ganar ni un solo partido”, y su candidato , Los Suns.
Y, ¿qué sucedió? Phoenix terminó la burbuja invicto y un solo puesto de alcanzar los playoffs por primera vez en una década. Pero no solamente ganó esos ocho partidos, ganó la admiración de un tal Chris Paul, el Point God (Base Dios). Paul era jugador de los Thunder, pero pidió un cambio a los Suns. Ahora, el equipo joven tendría un jugador de jerarquía, uno de los grandes líderes de la liga.
Apenas arrancó la nueva temporada, se podía notar que toda la cultura de la franquicia había cambiado. Con el liderazgo de Paul, Phoenix terminó la temporada segundo en la conferencia y alcanzó los playoffs por la primera vez desde 2010. Y después de triunfos en las primeras tres series de los playoffs, se encuentran en las finales por la primera vez en 28 años.
¿Y cómo puedo expresar mis emociones? Nervios. Puros nervios las 24 horas del día. Desde que empezaron los playoffs en mayo, no he dormido bien casi nunca. Sabía que este equipo era muy especial, pero mi mente había sido condicionada a no creer que cosas buenas podría suceder a los Suns. Me decía antes del cada partido, “creo que vamos a perder”. No por una falta de confianza en el equipo, pero porque me había dicho por años que viviría toda mi vida sin ver mis queridos Suns ganar un título.
Cuando los Suns tuvieron la posibilidad de alcanzar las finales frente a los Clippers, decidí que sí o sí tenía que viajar a Phoenix para el partido. Estuve en la cancha de los Suns con 18.000 fanáticos para el quito partido de la serie.
Los Phoenix Suns están ahora, a dos partidos del primer título en los 53 años de su existencia. Es una frase que nunca esperaba poder decir. Pero hemos visto vez tras vez que, por mala suerte, los Suns han estado cerca pero no han podido llegar a la cumbre. No habrá ningún festeo de mi parte por ahora. Hay que ganar dos partidos más. Sigo con muchos nervios, pero con una esperanza renovada. Vamos a ver si al final, cosas buenas pueden suceder a los hinchas de los Suns.