Temas del día:

Cómo será el Atenas de D’Angelo

El DT rosarino le quitó dramatismo al momento del Griego y señaló que hará más hincapié en la química de equipo que en lo táctico. Desgarrado, Lábaque estará sin jugar unos 20 días.

16 de octubre de 2014 a las 10:53 a. m.
Cómo será el Atenas de D’Angelo
Mano a mano. D’Angelo dialoga con el plantel: luego analizó cada detalle de la práctica que dirigió Rossotto. (Foto: Martín Baez)

Durante un día y medio, el tiempo pareció transcurrir a ritmo frenético en Atenas. La lluvia de novedades no daba tregua: la renuncia de "la Pepa" Arrigoni, la danza de nombres, la elección del nuevo conductor y, ayer, la asunción de Pablo D'Angelo.

Si todo aparentaba ir demasiado rápido, hubo un hombre que pinchó ese ritmo furioso: el nuevo DT se puso la pelota debajo del brazo, analizó el escenario y, sobre todo, intentó bajar la carga de ansiedad que se apoderó del entorno de un equipo que arrancó apuntando alto y, en sólo cuatro fechas, sufrió dos tropiezos deportivos fuleros y una renuncia inesperada y hasta prematura.

"Hace 10 años fui tremendamente feliz cuando pude entrar a la cancha a dirigir Ferro contra Atenas, en el clásico histó­rico de la Liga. Hoy tengo una felicidad mucho más grande", expresó Pablo D\'Angelo.

“Hace 10 años fui tremendamente feliz cuando pude entrar a la cancha a dirigir Ferro contra Atenas, en el clásico histó­rico de la Liga. Hoy tengo una felicidad mucho más grande, porque mucho tiempo después puedo estar acá, dirigiendo Atenas”, destacó D’Angelo, emocionado por ocupar uno de esos puestos que seducen a cualquier basquetbolero del país, con o sin tormentas en el horizonte.

El ciclo D'Angelo comenzó sin prisas, con varias frases apuntando a desdramatizar el momento del Verde. "Van recién cuatro partidos y la temporada es muy larga. De ninguna manera considero que haya una alarma ni nada por el estilo. Esto recién empieza", destacó.

En el parqué del “Poli” Cerutti, el DT rosarino conversó con dirigentes y el cuerpo técnico, luego dialogó con la prensa y de allí volvió a la cancha para la presentación con el plantel. Felipe Lábaque, presidente del club, tomó la palabra y luego D’Angelo afrontó su primer mano a mano con el equipo.

Un cachito después recibió abrazos afectuosos de Gabriel Mikulas, Fernando Malara y Diego Lo Grippo (los dirigió en distintos momentos de su carrera), y desde allí adoptó la posición de observador. Dejó que Gustavo Rossotto, el asistente de "la Pepa" que seguirá en su cargo, fuera quien condujera la práctica. Mientras tanto, el rosarino tomaba apuntes de manera meticulosa.

Cuando terminó el entrenamiento, D’Angelo condujo al equipo hacia al vestuario y mantuvo una charla de unos 15 minutos con sus dirigidos y sus colaboradores.

Ni siquiera la novedad del

desgarro de Bruno Lábaque

en la parte posterior del muslo derecho

(tiene para tres semanas sin jugar)

alteró esa posición cauta y analítica del nuevo técnico. Pareció tomarse todo con soda y dejó algunas impresiones de lo que será su impronta en el Verde.

“A mí no me gusta decir si mis equipos son más defensivos u ofensivos. A todos los entrenadores y aficionados nos gusta lo mismo: que los jugadores se pasen la pelota, sean generosos y solidarios, que por momentos se juegue rápido y sin anarquía… Pero lo fundamental es que un equipo deje todo en la cancha”, disparó.

"A mí no me gusta decir si mis equipos son más defensivos u ofensivos".

Y lo que agregó fue, de forma evidente, un sello personal: "Yo no hago mucho hincapié en el 'tacticismo', sino en que el grupo genere una energía que algunos denominan \'química\' y hace que los jugadores den más porque están cómodos, felices. Yo pongo mucho énfasis en esa parte. Eso no es verso, no es cuento. Siempre estoy preocupado porque los jugadores estén contentos. Es la manera de sacarles mucho más".

Más de Deportes - Básquet