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Atenas quedó eliminado ante Lanús: despedida amarga

El Griego, afuera. El Granate lo venció 73-64 y le ganó 3-0 la serie de cuartos de final de la Liga Nacional. La temporada fue una de las peores de su rico historial.

06 de abril de 2013 a las 08:48 a. m.
Atenas quedó eliminado ante Lanús: despedida amarga
No alcanzó. Bruno Lábaque fue el goleador del juego con 26 puntos y cinco triples, pero su aporte no alcanzó. Atenas quedó fuera de las semifinales (Foto: LVI/Sergio Cejas).

Sin dramas y sin silbidos ni reproches. Con tibios aplausos y algún que otro cantito alentador. Con ese marco, Atenas cerró una temporada que, desde el arranque, se intuía que no podía tener un final demasiado feliz.

Lanús le ganó anoche 73-64, imponiéndose 3-0 en la serie de cuartos de final, con una comodidad que no tuvo su reflejo en la cancha, porque al Granate le costó mucho, sobre todo en el segundo y el tercer juego, imponer su indiscutible superioridad colectiva.

Atenas consumió una nueva temporada lejos del protagonismo de otrora. No sólo porque los recursos generosos del pasado ya no están y ello, sin duda, le impidieron formar un equipo con mayores ambiciones.

“Es feo ser pobre” se quejó irónicamente Felipe Lábaque, el vice ateniense, a mitad de temporada, cuando ya se avistaba un final como el de anoche. Y cuando uno administra pobreza y se equivoca, los errores se notan más.

Por eso fue indisimulable varios desaciertos que quedaron expuestos con el correr de las fechas, como las apuestas de Román González y Julián Aprea, la utilización de la solitaria ficha de extranjeros y la elección del DT. Después, sobre la marcha, los “remiendos” poco pudieron hacer.

Lo que se viene ¿Qué le espera a Atenas ahora? Para empezar, intentar convencer a Fabricio Oberto que siga un año más para ser el estandarte de un equipo que tendrá a cuatro de sus compañeros actuales que siguen con contrato por un año más: Bruno Lábaque, Matías Lescano, Alexis Elsener y Diego Guaita.

“Sin mayor compromiso y colaboración estatal, no podemos competir contra los otros equipos. El panorama es todavía más desalentador para lo que viene”, anticipó Felipe Lábaque, quien deberá ingeniarse bastante para devolverle al club el brillo de años idos.

Anoche, Atenas se despidió casi en silencio, derrotado pero sin broncas, como habituándose a un presente que se burla de su pasado.

Ahora es tiempo de barajar y dar de nuevo, pero buscando sacar un as de la manga. Hace falta y se extraña.

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