Atenas necesita vencer a Peñarol como sea
Los jugadores verdes no pierden el optimismo para dar vuelta una serie en la que no son favoritos. A las 22.10, el segundo punto.
"En los playoffs no hay que hacer buenos juegos, sino ganarlos". No hay nada más cierto que esa frase de Oscar Sánchez, el entrenador de Atenas, poco después de terminar el primer partido. Y más en una final. Lo reafirman, con sus modales súper tranquilos, casi sin levantar la voz, Diego Lo Grippo y Diego Osella, dos de los que nunca se van de boca, pero que quieren mostrar las garras de un equipo dolido por un par de cosas.
"Nos molesta que todos en el ambiente crean que Peñarol ya es campeón. Menosprecian a este plantel y también el nombre y la historia de Atenas. Parece que ya estuviera listo, pero no creo que ni Sergio (Hernández) ni los jugadores de Peñarol estén tan tranquilos", plantea con énfasis Osella, aunque sea sin levantar demasiado la voz, con esa forma de ser tan suya, poco proclive a los ademanes exagerados.
Se lo nota disconforme, con ganas de ratificar que Atenas puede mojarle la oreja a Peñarol en el casi inexpugnable "Poli" marplatense. "En el primero ya demostramos las ganas de ganar: jugamos un muy buen primer tiempo, pero tenemos que corregir las ofensivas, porque correr desde atrás en el marcador se nos hace difícil. He jugado demasiadas series como ésta y creo que va a ser muy larga. Si ganamos mañana (por hoy), lo vamos a tener que ratificar ganando dos más en Córdoba. Y si nos vamos 0-2 tampoco está nada dicho. No se apuren a buscar un campeón", añade.
En la misma sintonía está Lo Grippo. "Queremos ganar como sea. Vinimos a Mar del Plata con la idea de llevarnos uno de los dos partidos y haremos todo para lograrlo. A los playoffs hay que ganarlos; el análisis viene después: pero en la cancha hay que hacer cualquier cosa por el triunfo", argumenta el rosarino.
"En las dos series anteriores, con Regatas y Sionista, ya pasamos situaciones cambiantes y complicadas, y queremos demostrar esa fortaleza mental. En el quinto con Sionista se nos había dado todo en contra, pero lo dimos vuelta con sangre, garra y corazón. Tenemos que lograr eso nuevamente, ahora en Mar del Plata. Es fundamental no caernos mentalmente, no tener esos minutos basura del tercer cuarto, cuando se nos escapó todo lo bueno que habíamos hecho antes", agrega.
“Un, dos, tres… ¡pesimista!”
Aunque muchos se esfuerzan –y parecen sinceros– en plantear que los dichos del presidente Felipe Lábaque quedaron en el pasado, la realidad se encarga de exhibir, de manera cristalina, una ruptura entre el mandamás ateniense (y toda la dirigencia griega) con el plantel que dirige "el Huevo" Sánchez. "No nos gustó nada. Y algo se rompió en la relación con él (con Lábaque)", dijo en confianza uno de los jugadores más dolidos. Osella le pone paños fríos y le quita peso a la situación. "Ya está, ya fue. Estoy seguro de que 'Felo' está contento como nosotros de estar en la final. Pero nosotros también estábamos mal, en un momento crítico, y nos dábamos cuenta", subraya en relación a aquella frase de Lábaque en Paraná, cuando dijo que, con la serie 1-2 abajo, era pesimista para el futuro.
Ahora se lo toman en broma y aquella declaración se transformó en un aliciente del plantel para darse fuerza antes de los partidos. Hasta el tradicional hurra cambió: ahora tiene referencias a esa herida. "Un, dos, tres… ¡pesimista!", gritan los jugadores antes de arrancar un juego. Lo hacen como ironía: quieren cargar allí todo el optimismo que, aseguran, tienen para esta serie final.
Lo que está claro es que entre la dirigencia y el plantel se abrió un abismo. Salvo Antonio García, también dirigente de la AdC y alojado en otro hotel, la delegación ateniense no tiene presencia de directivos del club. Justo en una final. Argumentan que están todos abocados a la organización de los dos partidos en el Orfeo, pero en el búnker ateniense se palpa el descontento. Esa distancia es un síntoma de que las cosas no están bien, aunque se pretenda edulcorar un café que se puso bastante amargo.