Selección de básquet. La autocrítica de Prigioni tras la caída contra Uruguay: En ofensiva nunca pudimos tener un ritmo

El entrenador cordobés de la Albiceleste remarcó el escaso poderío ofensivo de su equipo.

28 de febrero de 2026 a las 08:40 a. m.
La autocrítica de Prigioni tras la caída contra Uruguay: En ofensiva nunca pudimos tener un ritmo
La selección argentina de básquet no pudo ante Uruguay.

Pablo Prigioni realizó una profunda autocrítica luego de la durísima derrota de la selección argentina ante Uruguay por 61-44, en condición de local, en el inicio de la segunda Ventana de clasificación rumbo al Mundial de Catar 2027. En conferencia de prensa, el entrenador apuntó principalmente a los problemas ofensivos del equipo y aseguró que el grupo ya está enfocado en el próximo compromiso.

“Obviamente para hacer un análisis del juego hay que volver a ver el partido y estar más calmos, pero está claro que nuestra ofensiva hoy nos dejó un poco tirados”, comenzó Prigioni, quien destacó el trabajo defensivo, aunque lamentó la falta de efectividad: “Defensivamente nos habíamos propuesto dejar a Uruguay en 60 puntos y lo conseguimos, pero claramente en ofensiva nunca pudimos tener un ritmo”.

Un ataque sin fluidez y muy baja efectividad

El DT fue contundente al explicar las razones del bajo goleo: “No pudimos correr, casi no anotamos en transición, contra los cambios nos frenamos mucho, tiramos 13% de tres puntos, muchos de los cuales fueron abiertos. Algunos forzamos, pero otros no. Y es difícil tirar 13% y por eso el bajo score”.

Además, remarcó otros factores clave: “Si no corrés, no podés meter tiros abiertos, es complicado. Perdimos el juego de posesiones. Ellos tuvieron casi 10 más que nosotros, no pudimos rebotear. Nos costó mucho el rebote ofensivo, contra 12 de ellos”.

“Tiraron mejor, hicieron mucho mejor las cosas y nos tiene que servir para cuando nos defiendan de esa manera. Circular mejor el balón, tocar, jugar la siguiente acción”, añadió.

La defensa, el punto positivo

A pesar del duro traspié, Prigioni rescató un aspecto fundamental: “Lo positivo es que dejamos a otro rival abajo de 70 puntos. Los dejamos en 61 y eso es muy positivo porque nuestra identidad está basada en la defensa hace tiempo”.

Sin embargo, volvió a marcar la diferencia con el costado ofensivo: “Pero lo ofensivo no funcionó. Nosotros cuando dejamos a los rivales en ese número siempre tenemos opciones de ganar el juego, pero hoy en ningún momento encontramos una manera sostenible de anotar y por eso la diferencia”.

Página pasada y foco en Panamá

Con la mirada puesta en lo que viene, el entrenador dejó en claro que el equipo ya dio vuelta la página: “La ventana tiene dos juegos. Terminó el primero, pasamos página y mañana ya estamos volcados al lunes. De hecho, parte del staff se ocupó de Panamá. Estoy convencido que vamos a estar preparados para competir el lunes”.

Por último, Prigioni explicó el impacto anímico de una noche adversa: “No hay nada en particular que me moleste. Creo que los chicos se encontraron con una de esas noches donde la bola no entra, te empezás a frustrar... jugás en casa, querés hacerlo bien y te vas diluyendo”.

“Jugamos con un pace muy bajo, con muy poco movimiento de balón. Se los dije en el descanso. Somos un equipo mucho mejor de lo que estamos haciendo ofensivamente. Intentamos que se destrabaran un poco, que corrieran, porque eso dificulta a veces la defensa contraria, pero no lo pudimos hacer. Me voy con sabor amargo porque los chicos juegan muchísimo mejor ofensivamente de lo que pudimos mostrar hoy”, cerró.

Argentina buscará la recuperación este lunes ante Panamá, en un duelo clave para sostener su protagonismo en las Eliminatorias rumbo al Mundial 2027.