El drama de la portuguesa Maria Fuiza en los Juegos Paralímpicos de Londres
La atleta portuguesa, disminuida visualmente, fue derribada por su guía en la final de los 1500 m. Al final, se levantó y llegó a la meta. El Estadio Olímpico los ovacionó.
Una situación dramática se vivió en los Juegos Paralímpicos de Londres. Fue en la final de los 1500 metros (T12) para mujeres con capacidad visual disminuida.
En este tipo de pruebas, algunos atletas corren con guías. Son personas que van a su lado, ayudando para que el deportista pueda mantener la dirección de la carrera. Pero, en el caso de la portuguesa Maria Fuiza, lo que era una ayuda terminó siendo el peor final.
Su guía, Joao Campos, se retrasó en la carrera. La deportista siguió y a punto de llegar a la meta, su compañero la terminó derribando.
Campos alcanzó a su compañera, la tocó en la espalda e incluso quiso agarrarla (no está claro en las imágenes), pero la desequilinró y cayó al piso.
Campos no lo podía creer, igual que Maria. Ambos estuvieron unos segundos sin reaccionar hasta que Joao levantó a la chica y juntos llegaron a la meta.
Todo el Estadio Olímpico los aplaudió, como premio por haber seguido a pesar de todo.

