Claudio Morresi: Va a costar conseguir medallas
Expectativa mesurada. El secretario de Deporte de la Nación considera que Argentina competirá con menos desventaja que en otros Juegos pero es cauto. Confía en las chances de los cordobeses.
Al secretario de Deporte de la Nación, Claudio Morresi, no le hace ninguna gracia que el éxito de su gestión sea medido por las medallas que la delegación argentina vaya a ganar en los inminentes Juegos Olímpicos de Londres. Pero a 63 días exactos del comienzo de las competencias en la capital inglesa, sabe que es inevitable utilizar esa varita como indicador.
"Es injusto, pero es así", dice resignado en su despacho del Centro Nacional de Alto Rendimiento Deportivo (Cenard) ubicado en el barrio porteño de Nuñez, muy cerca del estadio Monumental de River. Con esa majestuosa silueta recortada de fondo en los ventanales, comienza el diálogo mano a mano con Mundo D.
–A dos meses del arranque de los Juegos Olímpicos, ¿cómo está el deporte argentino?–No se puede hablar del presente sin hablar del pasado. Cuando llegamos a la Secretaría en 2003, teníamos un presupuesto de 26 millones de pesos, el Cenard en un estado de gran abandono y no había programas para el deporte social ni para el alto rendimiento. A partir de las decisiones políticas que fueron tomando primero Néstor Kirchner y ahora Cristina Fernández de Kirchner, el presupuesto ha ido aumentando año tras año hasta llegar a un 1200 por ciento más que hace una década y, a su vez, se ha creado institucionalidad a través de la sanción de leyes como la de clubes y las que crearon los Juegos Evita y el Enard (Ente Nacional de Alto Rendimiento Deportivo). Es todo este trabajo el que permite que hasta hoy tengamos una delegación de 127 deportistas que van a viajar a Londres con todas sus necesidades satisfechas en lo que hace a entrenamientos, becas, honorarios y viajes preparatorios y con gran cantidad de equipamiento comprado, más allá del último problema que hubo con la importación y que felizmente ya se ha podido resolver.
–¿Cuál es la expectativa: ganar la mayor cantidad de medallas, mejorar marcas o simplemente participar y capitalizar experiencia para el futuro?–Las áreas técnicas de la Secretaría están anticipando unos Juegos sumamente complejos para Sudamérica. Va a costar conseguir medallas en Londres. Estados Unidos y China seguirán teniendo supremacía y la crisis económica no parece haber afectado la preparación de los europeos. Argentina competirá en condiciones mucho menos desventajosas que en otros Juegos. Pero me parece una falacia evaluar el trabajo de estos cuatro años sólo por la cantidad de medallas que puedan ganarse. Me niego a creer que un medallero, de acuerdo a nuestra concepción del deporte, refleje el estado de igualdad de derechos de la población para acceder a la práctica deportiva organizada en el nivel social, federado y de alto rendimiento. Eso es lo que verdaderamente importa y ese es el fondo de nuestra política.
–¿Qué deportes y qué deportistas están en condiciones de competir con posibilidades?–Es muy riesgoso hacer vaticinios y no creo que sea esa mi función. Además, ganar una medalla depende de hechos tan fortuitos como que una pelota entre o salga del aro o pique más acá o más allá de una línea. Es lógico que el básquet y Las Leonas sean grandes candidatos al podio. Pero tampoco habría que dejar de lado a otros deportistas, individuales o por equipo, que han trabajado muy bien y silenciosamente en estos cuatro años.
–¿A quiénes se refiere?–Creo que los cordobeses van a tener un protagonismo muy importante en estos Juegos. Por ejemplo, las áreas técnicas me han apuntado, entre otros, a Cecilia Biagioli en natación en aguas abiertas y a Mariano Reutemann en yachting con chances de ganar medallas, y estamos esperando la clasificación de Georgina Bardach en natación. Jennifer Dahlgren en lanzamiento de martillo y Germán Lauro en bala pueden estar en la final, el yudo y taekwondo también tienen chances de figurar y el vóleibol masculino y la dupla Paola Suárez-Gisela Dulko en el dobles femenino de tenis pueden llegar a dar una sorpresa.
–Los Juegos Evita, por su masividad, ¿están sirviendo a modo de detección de talentos de futuros deportistas de alto rendimiento?–A Braian Toledo lo descubrimos ahí y hoy es una de los mejores lanzadores de jabalina del mundo. Pero el mejor ejemplo de esto es un chico de 14 años de Paso del Sapo, un pueblito de Chubut de 500 habitantes que está a 200 kilómetros de Trelew por camino de tierra, que ganó el año pasado el Campeonato Sudamericano escolar de lanzamiento de jabalina tirando más lejos que Braian a su edad. A él se lo vio en su provincia, se lo siguió luego en la competencia nacional y ya lo hemos traído al Cenard para desarrollarlo y pulirlo pero sin abandonar sus estudios secundarios. Éste es el resumen de lo que queremos hacer y de lo que estamos haciendo.
–Mientras tenemos toda la expectativa puesta en los Juegos, ¿qué está haciendo la Secretaría en el campo del deporte social y federado?–Estamos tratando de romper asimetrías. La zona centro (Santa Fe y Córdoba) tiene un fuerte desarrollo deportivo, mientras que el noreste, el noroeste y la Patagonia están relegados en cuanto a infraestructura. Se trata de achicar las distancias y de que haya más pistas de atletismo, piletas de natación, canchas de hockey, playones y albergues deportivos por todo el país. Seguimos trabajando fuerte en los programas de apoyo a los clubes barriales (en Córdoba, adhieren 143 de ellos) y en las pasantías de los alumnos del último año del profesorado de Educación Física para que trabajen en zonas donde si no está el Estado, no habría población en condiciones de hacer actividad física y deportiva. Dependemos del Ministerio de Desarrollo Social que encabeza Alicia Kirchner y trabajamos con la concepción de que el deporte es una herramienta más para el desarrollo humano, trasversal a diferentes políticas sociales.
–Por otra parte, están encarando acciones conjuntas con otras áreas estatales...–Por ejemplo, estamos trabajando con el Ministerio de Salud y Educación en programas de concientización contra el sedentarismo, que es una de las grandes epidemias del mundo moderno. Está científicamente comprobado que media hora por día de actividad física mejora y prolonga la vida y que más del 50 por ciento de la población argentina no hace actividad física. Si logramos bajar fuertemente esa marca, estaremos dejando a futuro algo más importante que una simple medalla olímpica.

