"Gilda marcó un antes y un después en la cumbia"
Alejandro Margulis publicó varios libros, entre ellos La abanderada de la bailanta, una biografía de Gilda que se amplió en su nueva versión Santa Gilda.
En su nueva versión de la biografía de la cantante, Santa Gilda, el escritor, periodista, editor, docente y devoto de Gilda, Alejandro Margulis, se centra en las creencias y mitos alrededor del personaje, y en la fascinación que su vida y sus cualidades produjeron en sus seguidores.
"La santidad es una caracterización que se le atribuyó a ella, primero en vida, y fundamentalmente a partir de que falleció –explica el escritor–. Entonces, me parecía que a la historia de Gilda propiamente dicha que salió en la primera edición se podía agregar el tema de sus milagros, una parte que es fuertemente literaria, de alguna manera. Es como un relato colectivo, en el que todos (incluso yo como su biógrafo) cuentan las vivencias que han tenido y, en algunos casos, curaciones francamente fuera de lo común".
–Si bien Gilda cumple con ciertos requisitos para convertirse en mito popular (joven, bella, famosa, muerta trágicamente) también se le atribuyeron poderes milagrosos ¿Qué elementos encontró en su personalidad que la hicieran extraordinaria?
–Su carisma, su bondad, su virtuosismo y su piedad. En estos días en que estos valores están un poco en desuso su reivindicación la ponen nuevamente en escena a una persona como ella. Es inevitable que se hable de Gilda como santa porque el pueblo proyecta en su figura sus necesidades, aquello que no está satisfecho por la realidad. En la última marcha a San Cayetano, me impactó porque a la par del Gauchito Gil y el Cura Brochero estaba la imagen de Gilda.
–Tuvo acceso a papeles personales y diarios íntimos de Gilda ¿Cómo estaban escritos? ¿Había en sus testimonios algo que indicara estar narrando para la “posteridad”?
–El encuentro y la lectura de sus diarios a mí me impactaron mucho. Primero, porque no son decididamente pensados para ninguna posteridad; de hecho, ni siquiera ocupan un soporte muy particular; ella los fue escribiendo en las comunes agendas Citanova, entre las líneas, donde van las fechas, en el papel que tenía a mano. Sin embargo, tienen un nivel de sinceridad tan impresionante que conmueven.
–¿Algo de esos escritos le provocó una emoción particular?
–La sola letra de ella ya me emociona. Algunos están borroneados porque supongo les agarró la humedad o tienen marca de su rouge (ella solía dar un beso en las partes de arriba de las hojas de sus agendas como marca registrada). Algunos fragmentos me impactaron, podría decir que aquellos que la muestran vulnerable: en los que confiesa que extraña mucho a sus hijos; lo cansador que es hacer giras y, al mismo tiempo, la alegría de cómo va obteniendo sus resultados y repercusión. En la segunda parte del libro vuelvo sobre los diarios y es asombroso lo vertiginoso que demuestran que era su vida: tenía una escritura rápida, apurada, en algunos momentos temblorosa. Se ve que los ha escrito en un micro mientras estaba yendo de un lado para otro. Es muy emocionante leerlos y no fueron publicados en ningún otro lado.
–¿Qué significa Gilda dentro de la historia de la cumbia?
–Gilda en la cumbia marcó un antes y un después. La cumbia hasta su aparición no daba particular lugar a las mujeres. Esto ya fue dicho muchas veces pero vale la pena repetirlo: los años \'90 tenían como modelo de artista (cumbiera o bailantera) a la pulposa, grandota con muchas curvas, sin necesariamente valor musical. O a la figura de la corista. Ella misma fue voz oculta de una de Las Primas. Con Toti Giménez y con el Cholo Laya se acepta la figura de la solista, tal vez porque Laya viene del Perú y en otras partes de América Latina la cantante femenina era una realidad.
–Analizando algunas letras de Gilda se percibe una "bajada de línea" hacia sus fans mujeres ¿sería una precursora en temas de género dentro de la música popular?
–Efectivamente, en sus letras hay una bajada de línea o instructivos de vida o reflexiones musicales para la autoafirmación de la mujer. No dejarse llevar por el machismo imperante, no estar al pie de los varones, realizarse personalmente, irse cuando se tienen que ir de una relación que las joroba. Como hizo ella, que estaba muy limitada por la vida matrimonial. Ese es su aporte. De hecho, se comunicaba directamente con los grupos de fans -todos inicialmente de mujeres- y les decía que ganaran dinero con ella, que hicieran banderines para vender en sus recitales y ganar unos pesitos. Era una mujer muy emprendedora y muy generosa, y esto perdura.
–En la colección de libros infantiles "Antiprincesas" -que cuenta con las biografías de Juana Azurduy, Frida Kahlo y Violeta Parra- se editó últimamente la vida de Gilda ¿qué opinión le merece?
–Vi la aparición de la versión de Gilda para niños en "Antiprincesas", me gusta mucho esa colección, es un trabajo muy serio y accesible. Bienvenidas sean estas versiones, para definir otra clase de actitudes ante la vida que pueda tener una mujer. Me gusta pensar que Gilda forma parte de nuestro humilde mainstream criollo y que su imagen pueda contrarrestar algunos modelos que puedan venir.

