Temas del día:

Las criaturas de nuestra imaginación: comentario de "Lluvia fina"

El escritor español Luis Landero retrata en su última novela el peso de las expectativas en el otro y de los lazos familiares. 

04 de octubre de 2020 a las 12:30 a. m.
Eugenia Almeida (Especial)
Las criaturas de nuestra imaginación: comentario de "Lluvia fina"

La filósofa francesa Simone Weil decía que es necesario perdonar a los demás por no habernos dado lo que esperábamos de ellos. “Aceptar que sean distintos a las criaturas de nuestra imaginación”. Un desafío que puede llevar toda la vida, si es que es posible.

En cada lazo hay algo de expectativa. Pero es quizás en las familias donde más queda a la vista esa larga cadena de reproches, decepciones e injusticias que cambian de contenido según quién narre la historia.

El escritor español Luis Landero monta Lluvia fina, su última novela, en esa dinámica de las cuentas que nunca cierran. Gabriel decide organizar una fiesta familiar para celebrar el cumpleaños de 80 de su madre. Sonia y Andrea, sus hermanas, van a poner en tensión lo que al hijo varón le ha parecido una idea feliz.

Todo lo que sabremos de esta familia son relatos que le llegan a Aurora, la esposa de Gabriel. La gran confidente, la que sabe escuchar, la que de verdad entiende. Todos la ven así y todos descargan sobre ella los relatos de cada cosa que pasa.

La estructura narrativa elegida por Landero funciona y exaspera. Uno llega sentirse en la piel de Aurora, rodeada de ese catarata de relatos en la que siempre son los otros los responsables de nuestras penas. Uno llega a sentir el agobio, la falta de aire, la necesidad de silencio. Y sin embargo, el río de voces no deja de avanzar. Ahí llegan los “pequeños y viejos rencores”, como una brasa que acecha. Ahí llegan, por milésima vez, las versiones de la infancia. Las mezquindades, las opresiones. Los relatos de los relatos. Esa jauría de perros “donde todos se disputan a dentelladas los magros huesos de la verdad”. La historia de los padres, lo que cada hijo recibió de más o de menos. Todo desatado por la idea de esa fiesta.

Las conversaciones telefónicas se vuelven hostiles en un segundo porque, como dice Aurora, “todos tenemos dentro un montón de palabras que son como fieras enjauladas y hambrientas que están rabiando por salir a la luz”.

Lluvia fina habla de los lazos familiares, los secretos, la simulación, la ceguera voluntaria, la violencia y los silencios. Pero también del modo en que reconstruimos el pasado para justificar el presente, transformando la memoria en un proceso de instrucción judicial que condene a los culpables de nuestra infelicidad.

Una vez que la historia se abra aparecerá algo mucho más oscuro: los verdaderos secretos, las cosas imperdonables, la desgracia real que finalmente es puesta en palabras. Y Aurora, que ha estado escuchando y soportando todo, casi como un mero testigo que valida la existencia de los otros, podrá dar el paso que necesita, bajo una lluvia fina, cerrando una novela que nos deja abruptamente a solas con nuestros propios secretos.

Imagen de la nota

Lluvia fina

Luis Landero

Editorial Tusquets

2020

272 páginas