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Un fiscal intenta el desalojo de las escuelas tomadas

Gustavo Sandoval fue anoche al Carbó para intimar a los estudiantes, pero no pudo ingresar. Sin embargo, ni desde el Gobierno ni desde la Policía respaldaron la acción del funcionario

01 de octubre de 2010 a las 12:01 a. m.
Un fiscal intenta el desalojo de las escuelas tomadas

El fiscal de Distrito 1, Turno 2, Gustavo Sandoval, ordenó a la Policía de la Provincia que tome las medidas para el desalojo de las escuelas provinciales que se mantenían tomadas. El propio funcionario, tras tomar una cerveza en un bar, se presentó anoche en el Escuela Alejandro Carbó para intimar a los ocupantes. En las puertas dialogó con padres y docentes, quienes no le permitieron ingresar. Adentro, los estudiantes se negaban a levantar la toma.

La decisión del fiscal no encontró el eco esperado en el Gobierno y la Policía. La medida resultó sorpresiva, puesto que el Ministerio de Educación apostaba ayer a que el ingreso de obreros al Colegio Jerónimo Luis de Cabrera destrabara hoy el conflicto con los estudiantes secundarios que desde el miércoles mantienen tomadas cuatro escuelas secundarias en la ciudad de Córdoba (tres provinciales, más el Manuel Belgrano). La secretaria de Educación, Delia Provinciali, aseguró que comenzarían las obras, con la presencia de las autoridades. Los alumnos del Jerónimo Luis dijeron anoche que hoy dejarán ingresar a la directora.

Altas fuentes de la Policía aseguraron que la medida del fiscal era “un disparate” y que sería difícil de implementar.

Diálogo. Los representantes de unos 15 colegios públicos y privados habían decidido mantener esta tarde una reunión clave con las autoridades ministeriales. Los chicos esperan respuestas a sus reclamos por problemas de infraestructura y su rechazo al anteproyecto de

Ley de Educación Provincial. Los alumnos, que ayer mantuvieron tomadas las instituciones, amenazaron con continuar las protestas si los trabajos no se inician.

El ministro de Educación, Walter Grahovac, insistió que está abierto al diálogo pero, dijo, que no permitirá “que un grupo de estudiantes que tomen escuelas impidan a miles de hijos de familias trabajadoras el derecho a la educación”. No adelantó si analiza sanciones u otras acciones para disuadir a los alumnos. “La primera vía que vamos a utilizar es el diálogo y lo sostenemos con las obras. Las empresas están trabajando”, insistió tras la reunión de gabinete en Río Cuarto.

Grahovac volvió a mostrarse sorprendido por la medida y habló de “mimetización” con las tomas de escuelas en Buenos Aires. Manifestó que partidos políticos nacionales y sectores de Córdoba, que no precisó, estarían atrás de esta movida.

“Adultos obviamente que, por ahí, no pueden plantear en un ámbito porque pierden algunas votaciones, lo plantean a través de los chicos”, manifestó. Dijo que le llama la atención que los reclamos de los alumnos sobre la ley de Educación, que entrará los próximos días a la

Legislatura, coinciden con los argumentos de agrupaciones docentes “en algunos blogs”.

Los chicos se manifestaron en “deliberación permanente”.

Tomás Rodríguez, representante del colegio Garzón Agulla y miembro del Movimiento No Pasarán, aseguró que “las autoridades provinciales, como si fueran (el jefe de Gobierno porteño Mauricio) Macri, salen a desprestigiar al movimiento estudiantil con su acusación de que es una ‘movida política’”. En este sentido, aseguró que no están manejados por nadie y que las decisiones se toman de manera democrática.

Alumnos del colegio preuniversitario Manuel Belgrano y de la Facultad de Filosofía de la UNC se sumaron a las protestas y tomaron sus dependencias. Universitarios y secundarios decidieron unificar la protesta por una “educación pública, gratuita y de calidad”.