Sembrar conciencia
En su lucha por sembrar conciencia en la gente sobre los peligros presentes pero tantas veces ignorados en las calles, Sandra Meyer comenzó con el reparto de volantes mano en mano. Imprimió 10 mil ejemplares de un folleto con la cara de Juan y una convocatoria a compartir la causa. Luego, tomó la palabra y fue a difundir sus mensajes por numerosas escuelas, primero en las que ella dio clases como profesora de Educación Física, que fueron muchas en casi 20 años de carrera, y luego a todas las que le abrieron las puertas, que también fueron numerosas.Es decir, desde hace menos de un año –ya que la muerte de Juan se produjo el último 24 de diciembre– Sandra no dejó de difundir lo que asume como el legado que le dejó la muerte de su hijo. Pero además de su voz, su cara y sus manos, puso su llamado en Internet. Así, desde hace un puñadito de meses, la página www.relevandopeligros.com.ar recibe testimonios en imágenes y en información de cordobeses que están atentos a las amenazas que acechan la vida de la gente. "Espero que este proyecto llegue a buen puerto. Quiero hacerlo realidad porque la sociedad está dormida. Mi único objetivo es despertarla para que cada uno, desde su lugar, haga lo que tenga que hacer y así tener un ciudadano más comprometido con el resto. Todo lo que hago es para que otras personas no sufran lo mismo. Tengo conmigo un ejército de hormigas que me ayuda y quiero seguir sumando hormigas. Durante el año, todas las semanas fui a colegios a dar charlas, porque quiero dar el mensaje de mirar a los otros, de ver a las personas que nos rodean. Tengo la obligación de hacer todo esto", sostiene.

