Pese a que tienen falta, siguen las tomas
Los estudiantes no cedieron ante la amenaza oficial. Desde hoy, todo el alumnado tendrá falta. Sin embargo, se reanuda el diálogo: Grahovac recibe a los jóvenes y podría negociarse el fin de la protesta.
El ministro de Educación, Walter Grahovac, emplazó ayer a los estudiantes de 16 colegios secundarios a levantar las tomas que protagonizan, a riesgo de que a todos los alumnos –no sólo a los que participan de esas tomas– se les empiece a computar las faltas. Sin embargo, pese a que se sucedieron numerosas reuniones informales y asambleas interescolares, los estudiantes ratificaron por unanimidad que seguirán adelante con la medida de protesta. "Si la escuela no funciona, la falta es para todos, no para los que la están tomando. Tienen la responsabilidad de explicarle al resto del alumnado y a los padres lo que está sucediendo", dijo ayer ante la prensa Grahovac. A las 25 faltas, el alumno queda libre. El ministro y su equipo permanecieron anoche hasta la madrugada analizando la situación. Hasta minutos antes de que comenzara una conferencia de prensa, a media mañana, esperó que sonara el teléfono. Debían ser los chicos para avisar que levantaban la toma. Pero eso no sucedió y el Ejecutivo decidió jugar fuerte. "A toda escuela tomada, le corre la falta. Si levantan la toma, esta medida no corre y a nosotros nos corresponde hacer lo que prometimos. Los chicos pueden tomar la decisión cuando quieran; si la toman hoy, mejor para todos; si no, la decisión no es gratuita, porque se les computa la falta", emplazó Grahovac. Rechazo y sin diálogo. De manera aislada, las primeras voces de rechazo por parte de los estudiantes se hicieron sentir. Al mediodía, representantes del Ipem 270, Jerónimo Luis de Cabrera, Carbó, Copérnico, Presidente Roca, República de Italia, Casaffousth y Marechal, entre otros, se reunieron en el Deán Funes. Estuvieron más de tres horas. El principal esfuerzo fue contener a los estudiantes del "Jero" y del Carbó, quienes analizaban abandonar la protesta. Al final, cerraron filas en que seguirán unidos en la lucha. "Es una maniobra divisionista del Gobierno", acusó Joaquín Ponce, del Colegio San José (ver aparte). Desde la mañana, cuando aquella llamada no llegó, no hubo contacto entre los estudiantes y Grahovac en todo el día. Grahovac entiende que ya se respondieron todos los reclamos de los chicos. "Les hemos dado un plan de obras, hay empresas que están trabajando en las escuelas, hay compromisos firmados, les hemos dado espacios para que se debata la ley de educación; es decir, hay condiciones para que se levanten las tomas", dijo, categórico.Anoche, el ministro rechazó la versión que indicaba que hoy, en un gesto de negociación, no se iban a aplicar faltas generalizadas. La última ficha está puesta en el encuentro que tendrá Grahovac hoy a las 19 con los delegados estudiantiles de las distintas escuelas tomadas, en su despacho en Casa de Gobierno. La mayor expectativa está enfocada en destrabar las tomas antes del fin de semana largo que se avecina. Aparecen los padres. Anoche, un grupo de padres que apoya la toma en el colegio privado San José (ubicado en calles Sol de Mayo y San Luis) decidió pasar la noche junto con los chicos que desde el martes realizan la protesta. La idea es entablar guardias y proteger a los alumnos en plan de lucha de quienes no apoyan las tomas. Hoy a las 7 habrá una asamblea. Quieren convocar a todos los padres de escuelas tomadas a un encuentro, que sería el próximo miércoles.

