Los actores de la movilización
Hay cuatro agrupaciones estudiantiles pero con pocos militantes secundarios. Algunas escuelas tienen cuerpo de delegados de 120 alumnos.
Independiente y con diferentes grados de organización. Así puede caracterizarse el movimiento estudiantil secundario de la ciudad de Córdoba que está llevando a cabo la toma de varios colegios. Más que por ideología, están unido por reclamos: mejoras edilicias y reapertura de la discusión sobre la Ley de Educación Provincial. Existen cuatro agrupaciones políticas secundarias en las escuelas cordobesas, pero ninguna tiene una fuerte representación en las instituciones. Son el movimiento "No pasarán", vinculado al Partido de los Trabajadores Socialistas (PTS); "Secundarios arriba", vinculado a los dirigentes políticos Fernando "Pino" Solanas y Cecilia Merchán; "16 de septiembre" (Partido Comunista) y el "Movimiento de Unidad Secundaria" (MUS), del Partido Comunista Revolucionario.Entre estas cuatro organizaciones no habrá más de 40 militantes secundarios en toda las instituciones involucradas. El resto de los alumnos que participan en la toma de las escuelas se define como independiente.También hay diferencias respecto a los vínculos que tienen con los movimientos universitarios. Los estudiantes de algunas instituciones (Manuel Belgrano, San José e Instituto Córdoba) participan orgánicamente de la asamblea de la Facultad de Filosofía, que también está tomada. Otro colegios todavía no tomaron una decisión.Sin embargo, la mayoría de los colegios, entre ellos los que iniciaron la protesta (Carbó y Jerónimo Luis de Cabrera), decidieron no unificar con los universitarios, aunque comparten sus reivindicaciones, pero consideran prioritario abocarse a sus propios colegios y "a unirse con más colegios secundarios", dice un comunicado.El grado de organización es heterogéneo. Desde colegios con centros de estudiantes muy activos hasta escuelas que nombraron delegados cuando estalló el conflicto, hace una semana.Hace dos meses, cuando la Provincia generó espacios de debate sobre la Ley de Educación Provincial, se formó una coordinadora de centros. "Al principio fueron dos, luego se fueron sumando", dijo un alumno del Garzón Agulla. En cada escuela, existe un grupo más orgánico. Duermen en las escuelas y participan de las reuniones con las autoridades. Luego hay estudiantes que participan de las decisiones que se votan en asamblea: se reúnen diariamente o día de por medio. Otra instancia de participación es la asamblea interestudiantil, que reúnen secundarios, terciarios y universitarios.Un caso de organización orgánica es el Colegio Cassafousth. Tiene un centro de estudiantes de 12 miembros y un cuerpo de delegados de 120 de un total de 1.900 alumnos. No obstante, no tomaron la escuela.En el otro extremo está el Pablo de Mauro, que tampoco está tomado. No tiene centro de estudiantes y, hace diez días, una asamblea de 200 alumnos eligió a seis delegados. Julia, una de ellas, cuenta que hay 30 chicos comprometidos con el reclamo. De ellas, sólo tres tienen actividad política."Estamos formando comisiones de cultura y de información e incluyendo a los más chicos para que el año que viene formen el centro", dice Julia. Otra escuela en similar situación es el Marechal, donde empezaron a organizarse hace dos meses.Otra escuela sin centro de estudiantes es el Garzón Agulla, aunque hay unos 10 alumnos coordinando la toma. En las asambleas participan entre 60 y 100 alumnos de 1.100 pibes.El Colegio Nicolás Copérnico, que recién fue tomado ayer, tiene un centro de estudiantes y un cuerpo de delegados de 30 miembros. No obstante, para la toma pidieron apoyo a otras escuelas con más experiencia en esta forma de reclamo.Sin dudas, la escuela con más actividad estudiantil es el Belgrano que desde hace tiempo tiene vínculos con alumnos porteños que participan de tomas.

