A juicio por robar agua de riego en el árido norte cordobés
El proceso se da en el maco de la puja ante la escasez de agua que pueden distribuir los diques Cruz del Eje y Pichanas.
Cruz del Eje. La Fiscalía de Instrucción de Cruz del Eje, a cargo de Martín Bertone, elevó a juicio una causa al menos atípica. Acusó a Daniel Álvarez (43) de sustracción de aguas, delito tipificado en el Código Penal. Al hombre se lo acusa de haber roto parte de una acequia del sistema de agua en la comuna de El Brete en beneficio de un tercer propietario de un campo cercano. Más allá de la faceta judicial, el hecho pone en escena la compleja situación que se genera por la crisis en la distribución de la escasa agua para riego.En sus fundamentos, el fiscal puntualizó que el imputado "con una pala, rompió el borde de una acequia del sistema público de riego, con fines de desviar el curso del agua y sustraerla para beneficio de un tercero para el uso y goce de su titular". En realidad, Álvarez es empleado del dueño del lote al que desvió el agua.El actual cuadro de situación muestra que el dique Arturo Illia, vecino de la ciudad de Cruz del Eje, tiene bajo su órbita 13.500 hectáreas bajo riego. Actualmente, la responsabilidad de la distribución de esa agua recae directamente sobre la Subsecretaría de Recursos Hídricos de la Provincia (ex Dipas), que tiempo atrás dispuso la intervención de los dos consorcios de regantes de la zona, aduciendo diversas irregularidades de ambas instituciones. La decisión corrió también por cuenta del Ministerio de Agricultura provincial, que impulsó la creación de un ente mixto compuesto por todas las instituciones agropecuarias de la región, presidentes comunales y representantes provinciales, que tendrían, en conjunto, a su cargo la distribución.La luz roja la pusieron los propios regantes, que días atrás se quejaron en una reunión autoconvocada por los supuestos "favoritismos" en el modo de reparto del agua y reclamaron que se normalice la situación de los consorcios intervenidos.Mientras, al dique Pichanas –en la misma región– no le va mejor. También arrastra dos años de bajo nivel por la crisis hídrica que hizo reducir su aporte para riego en la zona.

