Las escobas los llevan a Colombia
Alumnos del Colegio Inmaculada, de la ciudad de Córdoba, fueron distinguidos por sus proyectos innovadores.
En 15 clases aprendieron más de lo que esperaban: a armar una empresa, a seducir a los inversores, a pensar un producto, a elaborarlo, a venderlo. En todo ese proceso, también aprendieron a comunicarse, a discutir, a ponerse de acuerdo y a trabajar en grupo. Son alumnos de sexto año A y B del Colegio Inmaculada, quienes están a punto de partir a Bogotá para participar de la Feria Internacional de Compañías de Junior Achievement para las Américas. Allí mostrarán los productos de sus dos microemprendimientos: elaboración de escobas con material reciclable (empresa Boteco, botellas ecológicas) y cajas de té y tazas (Tea & Cup) con leyendas que promueven valores.Las ideas se realizaron en el marco del Programa de Acción Emprendedora "La Compañía" de Junior Achievement, una simulación de creación de una empresa real. Fueron seleccionadas entre otras 50 propuestas de la Argentina.Lo primero fue definir y armar un plan de negocios y exponerlo en la Bolsa de Comercio, en donde tuvieron que convencer a los accionistas por qué debían invertir en su empresa. Cada alumno tenía sus responsabilidades, con un rol escogido por votación.Ricardo Ceballos (6° B), Francisco González Achaval (6° B), Leandro Di Bartolo (6° A), Francisco Stricker (6° A), Emiliano Dutto (6° A), Agustín Herrera (6° A), Franco Antezana (6° A), Guillermo Parera (6° B), Felipe Alegre (6° B) y Matías Yedro (6° B) son parte del equipo.Los emprendimientos, realizados en la materia Proyecto Integrador abarcaban dos ejes: los valores, que buscaban fomentar desde una caja de té; y la defensa del medioambiente, mediante el reciclado de botellas plásticas que serían utilizadas como escobas. Para Tea & Cup, los chicos compraron cajas de madera a artesanos de la Fundación Otium, que trabaja con chicos con discapacidades, luego las pintaron y las barnizaron. Para Boteco, había que reunir material reciclable que adquirieron con campañas dentro y fuera de la escuela. Para cada escoba, que suplanta a la tradicional, necesitaban 15 botellas.En cada clase siguieron todos los pasos, y llegaron a producir 1.244 "botemos" (cajitas armadas con la base de las botellas) y 150 escobar; 489 cajas de té y 588 tazas pintadas. Los chicos están satisfechos. Y lo dicen: "Nos dimos cuenta que llevar adelante una empresa no es fácil: se necesita responsabilidad, orden y control".
