Una cuestión de valores
Mosaicos Blangino forjó en 45 años el camino que la llevó a ser la líder indiscutida en su rubro a nivel nacional.
Blangino es una empresa líder a nivel nacional en la producción de mosaicos y baldosas y los millones de unidades que han salido desde su planta de Montecristo, decoran hoy muchos de los hogares y las grandes construcciones de la Argentina y de otros países. La fábrica nació en 1966 en un galpón que Juan Blangino construyó en su casa y con una prensa balancín de ejecución manual que su tío le ofreció. Pero su visión, empuje y valores (los que hasta hoy perduran en la empresa), además del trabajo y dedicación de su gente, hicieron que poco a poco fuera posicionándose como el proveedor de mosaicos para las viviendas que se construían en Córdoba. Así, de la producción de 15 metros cuadrados por día que hacían en 1966 pasaron a 200 metros diarios en 1977. En este momento compraron el terreno en donde se construyó la planta y se incorporó la primera prensa hidráulica de origen italiano. Cuando en los años 80, su sector comienza a declinar por el ingreso de la cerámica de Brasil, la capacidad de Blangino, un verdadero "hacedor" lo llevó a reinventarse a través de un nicho de mercado en el cual se podría desarrollar: el de la obra pública. Así, adquiere una máquina italiana de última generación que le permite un inmenso salto en la producción para llegar a los dos mil metros cuadrados diarios.En la actualidad su producción supera los 8.500 metros cuadrados diarios y la empresa está claramente posicionada en los primeros puestos en su rubro en todo el país, al punto de que concentra casi el 60 por ciento del mercado nacional de mosaicos. "Responder al cliente siempre, esa fue una premisa fundamental en esta compañía. Aquí tenemos las grandes producciones para obras gigantescas pero también, y enfocados en el cliente, quien viene con una baldosa de hace 20 años y que hoy necesita cuatro metros para solucionar un problema, se le hace lo que necesita", dice Gustavo Gómez, gerente general de la empresa.Cómo llegó a ser líder de un negocio sustentableUn líder visionario y ejecutor, con valores que él y su empresa viven día a día. La visión y conocimiento del negocio de Juan Blangino lo llevó a enfrentar una y otra vez la coyuntura del país y del sector, saber cuándo invertir o cuándo cambiar el rumbo y cómo superar situaciones de crisis. Como dice James Collins: "Los grandes navegantes siempre saben dónde está el Norte. Saben hacia dónde quieren ir y cómo hacer para llegar a ese destino."Para enfrentar estas situaciones, Blangino se apoyó en sus valores y en la gente que lo rodeaba dando claras muestras de su compromiso, humildad y honestidad. Valores que fueron transmitidos a sus hijos. ¿Fueron los valores lo que le permitió a la empresa sobrevivir, crecer y posicionarse como la líder del mercado? Ellos la llaman la cultura del trabajo. En Blangino el trabajo implica no sólo sacrificio sino también honestidad y cumplimiento de los compromisos. Todos están identificados con los sentimientos de la empresa que van más allá de un líder o una estrategia de negocios. Estos valores que la empresa expresa como: El compromiso hacia el trabajo, cuidando la calidad y los tiempos de entrega. La humildad, manteniendo un perfil coherente con lo que son, lo que logran y lo que quieren lograr. La honestidad, como pilar de su crecimiento, aplicada a cada operación comercial realizada y con los recursos de la empresa.Todos ellos constituyen su día a día, son la forma de vivir de la empresa, de su fundador y son compartidos por todos los empleados. Una de las pruebas de fuego que tuvo que enfrentar esta empresa fue la crisis por la que atravesó la Argentina en 2002. Juan Blangino reunió a toda su gente en la planta y les propuso salir juntos de la crisis que, por supuesto, afectaba a su sector. Su discurso fue breve y duro, pero de una gran humildad y honestidad, lo que su gente valoró y respondió con un aplauso, demostrando su compromiso aunque los ingresos eran muy escasos. ¿Cuánto reinvertir? Todos los empresarios admiten que reinvierten en el negocio, pero no todos lo hacen en la misma proporción. En el caso de Juan Blangino toda la utilidad se reinvierte en tecnología, infraestructura y recursos humanos, o sea, en la empresa. Seguramente cuando se analiza la incorporación de tecnología en esta compañía la decisión no pasa por el período de recupero ni por la TIR (Tasa Interna de Retorno), sino que el foco está en la competitividad ya sea para avanzar o para no perder posiciones en el mercado. Según Juan Blangino, la producción "no se puede parar". Es común que las empresas que reinvierten la mayor parte de sus utilidades también se caractericen por respetar su valores, ya que en ambas prácticas tienen implícita una visión de largo plazo.

