El complicado sueño de la casa propia
El año 2012 fue uno de los más caros para construir en Córdoba. Los precios de materiales y mano de obra se fueron por las nubes y es cada vez más difícil acceder a un crédito.
Los efectos nocivos de la inflación real, que según distintas proyecciones orillará este año el 30 por ciento, vienen golpeando fuerte en el rubro de la construcción y ponen en un terreno cada vez más lejano el anhelado sueño de la casa propia.
El año 2012 resultó uno de los más caros para construir en Córdoba. El costo de los ladrillos superó holgadamente no sólo los índices generales de precios, sino que además fue mayor al incremento de los salarios del sector privado.
Uno de los factores que incidió para que los valores de la construcción se dispararan fue el de la mano de obra. Este ítem suele tener una incidencia del 50 por ciento en el índice final, pero creció de manera exponencial en función de que en las negociaciones paritarias de la actividad se acordaron pagos no remunerativos que se habían acordado antes con las patronales.
Un informe publicado por este diario, sobre la base de datos suministrados por la Dirección de Estadística y Censos de la Provincia, dio cuenta de que el índice del costo de la construcción cerró en 2012 con una variación del orden de 31,6 por ciento, por encima de la evolución general de los precios en Córdoba.
Esto contrastó, además, con una marcada retracción en la demanda, lo que se vio reflejado en la desaceleración de las obras privadas y en los trabajos de menor porte, como refacciones y reparaciones de viviendas unifamiliares.
Pero hay dos datos distintivos que se suman a las dificultades económicas que padecen miles de familias cordobesas para construir una vivienda propia: la menor cantidad de créditos hipotecarios solicitados para edificar y el cepo al dólar impuesto por el Gobierno nacional, que obligó a recalcular los precios de terrenos y propiedades.
Frente a este escenario de costos elevados y de una inflación real que, en el caso de la construcción, ha superado la evolución de los sueldos del sector privado, es necesario que las autoridades nacionales y de la Provincia flexibilicen el acceso al crédito para edificar o refaccionar la casa familiar.
El plan ProCrear Bicentenario de créditos, anunciado por la presidenta Cristina Fernández en junio pasado, dio muestras elocuentes de las necesidades de la población en esa materia: en sólo una semana se presentaron casi un millón y medio de solicitudes, lo que obligó al Gobierno a operar cambios de apuro y determinar las adjudicaciones por riguroso sorteo.
En tanto, otros programas habitacionales destinados a la clase media que se difundieron con bombos y platillos siguen en veremos.
Los índices de precios señalan que el acceso a la vivienda propia es cada vez más complejo; y las autoridades deben atender ese frente con anuncios serios y realizables, sin generar falsas expectativas.

