Casi 2 mil chicos estudian en escuelas hospitalarias por año
Cada vez hay más maestros interesados en la especialidad. Se necesitan capacitación, creatividad y fortaleza.
Estudiar en el hospital, cuando los niños están enfermos o internados por más de 15 días, se ha instalado definitivamente como un derecho de los chicos en Córdoba. Los datos así lo confirman: unos dos mil niños pasan cada año por alguna de las tres escuelas hospitalarias que funcionan en la provincia. Y, desde que existe la especialización en los institutos de formación docente, cada vez son más las maestras interesadas en la materia. Sólo como un dato, las recientes jornadas de Educación Hospitalaria y Domiciliaria que organizó la Universidad Blas Pascal (UBP) convocó a 313 docentes, estudiantes y especialistas en la materia."Sólo con voluntad no basta, hay que capacitarse", asegura Susana Guzmán, de Semillas del Corazón, la escuela del Hospital Pediátrico que depende de la Dirección de Institutos Privados de Enseñanza, y que recibe unos 60 alumnos cada mes.Por la escuela Atrapasueños, que funciona en el Hospital de Niños, y que depende de la Dirección de Regímenes Especiales, pasan alrededor de 500 alumnos cada año. Y el servicio educativo Un Solcito de Ternura, un anexo de la escuela municipal Pedro Carande Carro, que funciona en el Hospital Infantil de Córdoba, atiende entre 80 y 90 alumnos por mes. A casi cinco años de la sanción de la Ley Provincial 9.336, la experiencia de estudiar en un hospital gana terreno en las instituciones tradicionalmente dedicadas sólo a la salud. Con distinta oferta (atención domiciliaria, nivel inicial, primario y secundario y educación no formal) y cantidad de personal docente, las escuelas hospitalarias logran que los chicos puedan estudiar aún internados.Susana Guzmán asegura que los maestros deben tener una sensibilidad que no les impida ver la realidad. "Tienen que ser creativos. En la escuela común se planifica. En la escuela hospitalaria es muy difícil porque depende de cómo se encuentra de salud el alumno", explicó.Los maestros hospitalarios, unos 40 en los tres establecimientos, enseñan contenidos escolares y mucho más. "Sólo desde la voluntad o de la solidaridad o del amor al prójimo no logramos sacar adelante a un alumno. Es necesaria una formación personal y humana".

