Una opción para todos
Sus recursos pueden ser tan pobres como los de las más pobres, pero cargan con el rótulo de ser “escuelas privadas”. Mariana Otero.
Sus recursos pueden ser tan pobres como los de las más pobres, pero cargan con el rótulo de ser “escuelas privadas”. Educan a poblaciones de sectores vulnerables o son el único servicio educativo de algunas zonas. Son públicas, pero de gestión privada.
La mayoría pertenece a congregaciones religiosas y muchas cobran cuotas que perfectamente se pueden abonar con el nuevo subsidio. Nueve, son gratuitas.
Pese a que los aranceles son simbólicos, registran altos índices de morosidad: en algunos casos, llegan al 80 por ciento. Los alumnos no pagan, porque sus padres tienen trabajos informales y cancelan las cuotas con esfuerzo: pintan aulas, barren pasillos o entregan cerdos o pollos a cambio de la educación de sus hijos. En muchas, los chicos se alimentan con la comida del Paicor.
El Estado paga los sueldos docentes, pero las escuelas no tienen ningún otro beneficio económico, porque en los papeles son “privadas”. No reciben ayuda ni de la Provincia ni de la Nación para mantener el edificio, pagar los servicios, los seguros obligatorios, los impuestos, las tasas, el equipamiento y la limpieza.
Quedan excluidas de programas educativos y de becas. Hasta ahora, también, de la asignación por hijo. Sobreviven con la caridad de otras instituciones, con rifas, bingos, venta de pastelitos, kermeses... golpean las puertas de despachos oficiales.
Podría decirse que en Córdoba la relación “colegio privado-niño rico” es una falacia. La matrícula se compone básicamente de hijos de trabajadores, de clase media. La Provincia tiene 1.100 servicios educativos de gestión privada, de todos los niveles: incluyen a más de 275 mil alumnos y a unos 27 mil docentes.
El 80 por ciento recibe algún aporte del Estado para el pago de salarios. El 20 por ciento restante son colegios de altos aranceles. Ocho de cada 10 fueron fundadas por religiosos. El 25 por ciento del total de los privados cobra menos de 100 pesos. Allí concurren unos 70 mil alumnos.
Por si quedan dudas sobre el trabajo social que realizan estas instituciones, va un dato más: en Córdoba hay 129 escuelas de servicio único en barrios de trabajadores o en localidades a las que la escuela pública no llega.
