Una asociación para exportar genética
La Elisa, principal empresa argentina dedicada a la venta de semen bovino, se asoció con Alta Genetics, una jugadora mundial.
Capitán Sarmiento (Buenos Aires). La principal empresa argentina dedicada a la producción y exportación de semen vacuno, en particular para la producción lechera, anunció oficialmente su asociación con una firma líder a nivel mundial en la materia, pensando expandir su llegada al mundo con los genes de sus mejores toros, en un contexto mundial en el que se espera un fuerte crecimiento en la demanda para el consumo de productos lácteos.
La unión entre el Centro de Inseminación Artificial La Elisa (Ciale) y la firma estadounidense Alta Genetics fue formalizada en la estancia situada en el partido Capitán Sarmiento, unos 120 kilómetros al oeste de la ciudad de Buenos Aires.
Hasta el casco de La Elisa se llegaron más de 500 tamberos de Córdoba, Santa Fe, Buenos Aires y Entre Ríos, que asistieron a una jornada de charlas sobre competitividad en producción lechera que anualmente suele organizar el centro genético.
Para darse una idea del negocio: el año pasado Ciale exportó 60 mil dosis de semen, solamente considerando el mercado brasileño, que es su principal destino.
Pero ahora espera potenciar sus colocaciones externas precisamente al asociarse con Alta Genetics.
La compañía estadounidense vende 10 millones de dosis por año y su inserción va mucho más allá de una región específica y es bien global: se está expandiendo a Rusia, India y China, entre otros países asiáticos.
Crees Hartmans, CEO de Alta Genetics, y Ricardo Smith Estrada, presidente de Ciale SA, compartieron el anuncio que llegó luego de 13 años de relación comercial. Con esta asociación, ambas empresas persiguen la implementación de un proyecto conjunto para el mercado argentino y mundial. Para simbolizar esta fraternidad, los directivos encabezan la presentación con las camisas de sus respectivas firmas intercambiadas.
El único problema. Hartmans vaticinó que la demanda de productos lácteos crecerá 2,5 por ciento en poco tiempo en el mundo, motorizada por un mayor consumo en países como China, Rusia, Australia y en la región sudamericana. Estimó sin embargo que con la producción actual no se puede abastecer ese incremento, por lo que aseguró que "se puede esperar en el corto plazo un crecimiento en el negocio para productores lecheros".
El CEO de Alta Genetics se mostró "entusiasmado" por el potencial de Argentina para protagonizar ese crecimiento si los tamberos avanzan hacia un proceso de mayor eficiencia en el manejo de tumbos.
En ese sentido, dijo que su empresa espera poder aportar tecnología para llevar la producción al nivel requerido, aunque mostró algunos reparos sobre las políticas nacionales para el sector. "Esperamos que las exportaciones se liberen en el corto plazo por parte del Gobierno. Es el único problema que tenemos", sostuvo el empresario estadounidense.
Por su parte, Ricardo Smith Estrada, agregó que esto "se va a tener que solucionar pronto" porque se termina "resintiendo el primer eslabón de la cadena, que es el productor".
En esa línea, entendió que "hay buena voluntad y ganas de hacer cosas" de parte del Ministerio de Agricultura y Ganadería a cargo de Julián Domínguez. "Aunque haya algunos secretarios que lo quieran impedir", dijo en alusión al titular de la Secretaría de Comercio, Guillermo Moreno.
De todos modos, Smith Estrada estimó que los próximos "tres o cuatro años" serán de buenos ciclos para la lechería y la ganadería, y que en el mundo hay "gran avidez" por la genética argentina, bastante más desarrollada que el promedio.

