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Un caso de pederastia hizo renunciar a obispo noruego

Hace 20 años el padre Müller abusó de un monaguillo.

08 de abril de 2010 a las 12:01 a. m.
El País, de Madrid
Un caso de pederastia hizo renunciar a obispo noruego
Secreto. Tras la violación, Georg Müller llegó a obispo de Trondheim. La víctima había sido indemnizada en secreto con unos 50 mil euros (AP).

Berlín. Hace 20 años, el padre Georg Müller abusó de un menor en Noruega. Siguió trabajando y llegó a obispo de la ciudad de Trondheim. Cuando la víctima tuvo la fuerza de denunciarlo, el año pasado, Müller confesó y dimitió. La Iglesia Católica indemnizó a la víctima y el caso permaneció oculto hasta ayer, cuando fue denunciado por un canal de televisión.

La historia traslada a Noruega el foco del escándalo de abusos sexuales en la Iglesia, justo cuando el Vaticano cierra filas alrededor de Benedicto XVI y califica de "habladurías" las acusaciones de las víctimas.

Con esta dimisión, son ya una veintena los obispos católicos que dejaron sus cargos, la mayoría en Estados Unidos, envueltos en escándalos sexuales en las dos últimas décadas.

Georg Müller, de 58 años, comunicó su dimisión durante una misa en Trondheim el 7 de junio pasado. Aludió a problemas de cooperación en la comunidad. La decisión fue recibida con sorpresa en el reducido ambiente católico del país, ya que el obispo ocupaba su cargo desde 1997.

No mentirás. Ayer, sin embargo, se dio a conocer su verdadera historia. "Un abuso sexual fue la causa de su renuncia", dijo en su versión digital la televisión publica Nrk.

El delito ya había prescripto cuando, en 2009, la víctima, un ex monaguillo, se animó a denunciar. Habían pasado 20 años.

Tras la imputación, la Iglesia noruega llevó a cabo una investigación y consideró creíbles las denuncias. Informado acerca de la acusación, Müller reconoció su culpabilidad. Aseguró, sin embargo, que no había otras víctimas, y ofreció su renuncia.

El diario Adresseavisen indicó que la víctima recibió una indemnización de la Iglesia de entre 50 y 65 mil euros. El caso no fue publicado "a petición de la víctima", según la Iglesia.

El Vaticano lo sabía. El Vaticano confirmó ayer que conocía los hechos desde fines de enero de 2009. Según la versión oficial, reconstruida ayer por el portavoz de la Santa Sede, Federico Lombardi, "en mayo de 2009 el obispo presentó inesperadamente su dimisión, que fue aceptada por el Papa, y en junio dejó la diócesis".

Müller siguió viviendo en Noruega. "Fue enviado a terapia y no desarrolló más su actividad pastoral. Desde el punto de vista de la ley civil el caso estaba prescripto", agregó.

En tanto, el actual obispo de Trondheim y Oslo, Bernt Eidsvig, expresó ayer: "Quiero expresar mi compasión con la víctima y la vergüenza por parte de la Iglesia". Ante la prensa, el obispo dijo que no puede estar "seguro al 100 por ciento" que no haya otras denuncias.