Traslasierra vuelve a producir vino
Las Tapias y San Javier tienen buena tierra para malbec y cabernet sauvignon.
Las Tapias, San Javier. Entre cerros y quebradas, los apacibles pueblos de Las Tapias y San Javier son escenarios de un auspicioso regreso de la producción vitivinícola a Traslasierra.
En la región, sólo había quedado una nostalgia de lagares vacíos y viñedos perdidos tras el cierre de la última bodega en 1995. Ese año, la quiebra de Sierras de Córdoba, en Villa Dolores, cerró una rica tradición abierta en el siglo 20, que incluyó varias unidades productivas y cientos de hectáreas dedicadas a vinos regionales. La estancia El Carrizal, la Finca El Rodeo y los viñedos de Quebrada de los Pozos son otros hitos de aquella etapa que aún se recuerda en una región con suelos y climas aptos para la vid.
Aunque sin bodegas ni emprendimientos productivos, la tradición se mantuvo, pero reducida a experiencias muy artesanales en patios y quintas familiares.
Hoy Traslasierra vuelve a producir vinos, con proyectos en marcha y reconocidos por el Instituto Nacional de Vitivinicultura. En esta etapa, se descubrió un territorio ideal para las cepas tintas del malbec.
Con capital sueco. "Antes, casi todos los vinos argentinos eran de mesa, hoy con un mercado que consume menos pero exige más calidad solamente pueden producir varietales en pequeña escala", explica Gabriel Campana, enólogo asesor de la nueva Finca Las Breas, en Las Tapias. Con capitales llegados de Suecia y tecnología de última generación, una familia enamorada de esta tierra recicló una vieja embasadora de aceitunas y comenzó comprando uvas a Mendoza, pero ahora busca incentivar el reinicio de plantaciones de vid en Traslasierra.
"En 2008, la primera producción fue de cinco mil botellas; en 2009, llegamos a 12 mil y este año mantendremos una cantidad similar", acota Campana. En la bodega "boutique" se hacen visitas guiadas y también venta directa.
El malbec Finca Las Breas, principal orgullo de este emprendimiento, se distribuye en Córdoba capital y en restaurantes de Traslasierra. El próximo desafío de la bodega es generar volumen de producción y afianzar la comercialización, incluyendo el mercado exterior.
Bodega "garaje". "Los pocos vinos de Traslasierra están logrando una gran aceptación, pero en el rango de calidad en que están competimos con marcas que tienen una impresionante inversión publicitaria, imposible para nosotros", explica Nicolás Jascalevich, un licenciado en Alimentación, especializado en vinos en Francia e Italia.
Desde 2002, Nicolás cultiva un viñedo de una hectárea de cepas malbec y cabernet sauvignon en San Javier, a 900 metros de altura, donde junto a su familia elabora el vino Noble de San Javier, que vende en visitas guiadas que durante todo el año realiza en su chacra, en el marco de un paisaje de ensueño.
"Esto es lo que en Francia llaman bodegas garaje: la producción es artesanal, pero la calidad se garantiza con tecnología nueva y segura, en este caso con todos los tanques de acero inoxidable y con manejo de filtros y de gases", explica Jascalevich.
La producción comenzó con 900 botellas en 2008 y pasó a 1.400 un año después. Hoy está en plena vendimia. Su bivarietal, de excelente factura, se comercializa en vinotecas y bares de Córdoba y Buenos Aires, y también envía pedidos a domicilio.
Otros nuevos viñedos en ciernes en la zona están en Las Chacras Sur y en Yacanto.
Los que se dedican al rubro aseguran que las condiciones climáticas y de suelo son muy buenas. Entre las debilidades para los emprendimientos citan, por ejemplo, el alto costo de la energía eléctrica y algunos problemas con el transporte de artículos frágiles.

