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Rusia intensificará su lucha antiterrorista

El presidente prevé enmiendas legales. Afirmó que "aniquilará" a los terroristas.

31 de marzo de 2010 a las 12:01 a. m.
El País, de Madrid
Rusia intensificará su lucha antiterrorista
Ofrendas. En medio del luto, la gente depositó ayer flores en Park Kultury, una de las estaciones atacadas (AP).

Moscú. Los dirigentes rusos quieren hacer más eficaz la lucha contra el terrorismo tras los atentados del lunes en el subte de Moscú, que, según políticos y expertos, evidenciaron las deficiencias de los órganos de seguridad.

El balance de víctimas se elevó ayer a 39 muertos y 73 heridos, algunos muy graves. El subte funcionaba con normalidad, sin medidas de vigilancia policial llamativas, pero el número de pasajeros era muy inferior a lo habitual.

El presidente ruso, Dimitri Medvedev, consideraba ayer posibles enmiendas legales para intensificar la lucha contra el terrorismo. En una reunión que debía centrarse en reformas judiciales, pidió considerar cambios legislativos para "prevenir el terrorismo" y explicó que se refería al "trabajo exacto de diferentes departamentos que deben investigar estos delitos".

El jefe de Estado se expresó con cuidado. De sus palabras no puede inferirse que las eventuales enmiendas supongan restricciones para la sociedad civil.

También se refirió a la legislación que reglamenta procedimientos de seguridad en el transporte y en lugares donde hay aglomeraciones.

El terrorismo en Rusia es castigado con penas de 20 años y de hasta cadena perpetua, ya que la pena de muerte no se aplica de forma indefinida por decisión del Tribunal Constitucional, que se basó la condición de Rusia como miembro del Consejo de Europa en fase de ratificación del protocolo sobre la pena de muerte.

Lo más difícil. Tras reunirse con Ella Pamfílova, jefa del consejo para el desarrollo de la sociedad civil, Medvedev aseguró que la tarea de las autoridades es crear una "vida normal para la gente, con independencia de que resida en el centro de Rusia, en el Cáucaso o en cualquier parte". Esta tarea, subrayó, "es mucho más difícil que buscar y aniquilar a los terroristas y destruir la clandestinidad delictiva".

"A los terroristas los hemos aniquilado y los seguiremos aniquilando", subrayó. Mientras tanto, el primer ministro ruso, Vladimir Putin, debatió ayer sobre medidas concretas para incrementar la vigilancia en el transporte público.

"Sabemos que están escondidos, pero es una cuestión de honor para las fuerzas del orden público arrancarlos del fondo de las cloacas y sacarlos a la luz del día", afirmó el jefe de gobierno.

Putin consideró muy difícil ampliar la vigilancia de video del subte de Moscú a los 220 mil kilómetros de línea férrea del país, pero insistió en desarrollar ese método de vigilancia.

"En primer lugar, hay fallos de los servicios de seguridad y los órganos de orden público que no supieron evitar los trágicos acontecimientos", apuntó Guennadi Gudkov, vicepresidente del comité de seguridad del Parlamento. Manifestó que "no hay que cambiar nada, hay que cumplir lo que ya se adoptó y aprender a trabajar".

Alexandr Jinshtein, diputado del partido oficialista Rusia Unida, dijo que los uniformados rusos "se enlodaron tanto en la corrupción y en las intrigas que no tienen tiempo para dedicarse a su trabajo".

El dilema del Kremlin fue resumido por el politólogo Oleg Pavlovski, según el cual las autoridades rusas deben encontrar el equilibrio entre defender a los ciudadanos y proseguir la modernización política y económica sin convertir al país en un campo de concentración.

Vestida de negro

Velas y claveles. Rusia se vistió de negro ayer para recordar a las 39 personas que murieron en el doble ataque suicida en el sistema del tren subterráneo de Moscú. La población encendió velas y dejó claveles en una de las estaciones atacadas. La bandera fue izada a media asta. Los programas de espectáculos en la televisión fueron cancelados.Conjeturas. Se atribuyen los atentados a extremistas musulmanes en la región del Cáucaso, que incluye a Chechenia. Sería una represalia por la reciente muerte de líderes separatistas por parte de la policía rusa.