Quedó libre el "Maestro Amor"
Para la Justicia, la causa por "corrupción de menores" prescribió. Ocampo fue sobreseído.
Ricardo Javier Ocampo, conocido como "Maestro Amor", recuperó su libertad tras permanecer más de seis meses detenido en La Rioja como presunto autor de un hecho de "corrupción de menores".
Ocampo estaba acusado de un abuso contra un ex alumno suyo de artes marciales.
La decisión la tomó el juez de instrucción Manuel Alejandro Arce, el mismo que había ordenado su detención.
El magistrado hizo lugar a un pedido de prescripción de la acción penal que instrumentó la defensa del "gurú", integrada por Luciano Rojas y el abogado cordobés Gustavo Taranto, informó el diario El Ancasti.
El planteo los letrados fue que habían transcurrido más de doce años desde la supuesta comisión del hecho sin que haya existido imputación alguna.
El "Maestro Amor" había sodio detenido inicialmente por "abuso sexual con acceso carnal por cualquier vía agravado por su condición de ministro de un culto".
Según El Ancasti, la defensa recordó que en 1998, año de los hechos denunciados, no se encontraba vigente la reforma del Código Penal sobre los delitos contra la integridad sexual, que prevé justamente el agravante que el juez había impuesto al delito de abuso sexual. Entonces la justicia riojana mantuvo detenido a Ocampo, pero cambió la calificación por la de "corrupción de menores". Luego de varias apelaciones, la querella particular presentó un recurso de amparo en contra de la decisión de la cámara de apelaciones y la Corte de La Rioja le hizo lugar, con lo cual la causa volvió al juez Arce.
"Confíen en mí". Meses atrás, el fiscal José Emilio Canavesio señaló en el expediente que promovió acción penal contra Ocampo que el gurú alcanzó a dictar cinco clases. "Las dos primeras técnicas de kung fu y a partir de la tercera el denunciado comenzó a introducir conceptos espirituales y elevó el volumen de la música que solía emplear durante las clases con el objetivo de que su madre no escuchara las charlas", acotó el fiscal. Canavesio indicó en su reporte que al parecer Ocampo les dijo que "él era Dios y que debían permitir que los penetrara su luz divina y decía ´yo soy el maestro, confíen en mí´". Además, según la denuncia, les advertía a sus discípulos que "no debían contarle nada a sus padres, ya que para los adultos la sexualidad era algo perverso".

