Porque se trata de nosotras
El 23 de Septiembre se conmemora el Día Internacional Contra la Explotación Sexual y Tráfico de Mujeres y niñas.
Es un día que debe renovar la lucha diaria contra este delito que ocupa el tercer lugar en el ranking del comercio ilegal en el mundo, detrás de la venta de armas y el narcotráfico.
Cuando hablamos de trata de mujeres y niñas con fines de explotación sexual, hacemos referencia a redes delictivas organizadas en diferentes eslabones, los cuales muchas veces cuentan con la complicidad policial, política y de la justicia para cometer delitos que privan de la libertad a personas con fines que van desde el trabajo forzoso a la prostitución o el turismo sexual con niños.
Así, las víctimas son captadas mediante el engaño, las falsas promesas, aprovechándose de los contextos sociales vulnerables o de las ilusiones de muchas jóvenes de triunfar en un mundo ficticio que sólo aparece en los medios de comunicación.
Frente a ello, desde el Colectivo de Mujeres Juana Azurduy comenzamos a trabajar fuertemente la prevención, para que se conozcan los mecanismos de engaño, para romper con los mitos y prejuicios que sostienen la explotación de las mujeres.
Estamos convencidas además, que el Estado, en todas sus instancias debe asumir la responsabilidad de garantizar a la sociedad la prevención, y la asistencia integral a todas las víctimas.
La Justicia debe investigar las redes para sancionar y encarcelar, sancionando con todo el peso de la ley a los culpables materiales del delito y a todos aquellos que sean cómplices por acción u omisión.
En este sentido, en 2007 se aprobó la Ley Nacional de Trata, promulgada en el 2008, lo cual significó un gran avance en materia legislativa y judicial ya que se consideró a este flagelo como delito federal, permitiendo que se siga a los sospechosos y las presuntas víctimas de una provincia a la otra.
Sin embargo, la ley deja muchas grietas por lo cual diputados nacionales de distintos bloques están impulsando modificaciones, entre ellas quitar la necesidad de que las mujeres mayores de 18 años tengan que “probar” que han sido prostituídas sin su consentimiento. Por otro lado, el rol que juegan los medios de comunicación es fundamental en la lucha contra la trata: a diario vemos cómo se reproducen imágenes de mujeres alimentando la idea de que el cuerpo femenino es un “objeto de consumo”, incluso hace pocos meses vimos que en la vía pública de nuestra ciudad se promocionaba con total impunidad una “Escuela de acompañantes”.
Los medios también son parte del eslabón cuando publican avisos donde se ofrecen trabajos dudosos con grandes pagas, o cuando publicitan bares, salas de masajes, etc.
Es una tarea de toda la sociedad no dejar que estas modalidades que utilizan los tratantes pasen desapercibidas. Es claro que las redes de trata son extensas, conformadas por muchas personas con distintos niveles de responsabilidad, que actúan en diferentes provincias y países, integrando un negocio que mueve millones y millones y cada cual se lleva su parte.
La provincia de Córdoba no es ajena a esa realidad: quedó demostrado que es tanto lugar de captación como de paso y comercio, sin embargo son muy pocos los casos que han llegado a juicio. Somos conscientes de que no es una lucha fácil y que requiere de la participación de diversos estamentos, para lo cual es fundamental hacer visible el tema, que se debata y se conozca.
En ese sentido resulta auspicioso que en la Unicameral se debata la iniciativa que prevé una línea telefónica para denuncias y la incorporación del tema en la currícula escolar, que son algunas de las medidas que las organizaciones especializadas vienen reclamando, para prevenir y evitar que ocurran más casos, por las cientos de mujeres que diariamente están siendo víctimas de la violación de todos sus derechos humanos.
LIC. GABRIELA CABUS, Periodista COLECTIVO DE MUJERES JUANA AZURDUY, Córdoba

