Por represor, ordenan detener al padre de la jueza Sarmiento
No se concretó por su estado de salud. Le achacan más de 40 crímenes.
Buenos Aires. El padre de la jueza María José Sarmiento –quien en enero falló contra el decreto oficial para el uso de reservas del Banco Central–recibió ayer una orden de detención ayer imputado de crímenes perpetrados durante la última dictadura militar, ante lo cual la magistrada acusó al Gobierno nacional de estar detrás de ese arresto y de "presionarla".
Anoche, el juez federal de Misiones Ramón Chávez levanto el pedido de detención y la citación a declaración indagatoria del militar retirado Luis Sarmiento, luego de recibir desde Buenos Aires un informe que daba cuenta de su precario estado de salud, elaborado por el Cuerpo Médico Forense.
El magistrado misionero dejó sin efecto la detención y también anuló la citación a indagatoria que estaba prevista para el 22 de marzo próximo en una megacausa por delitos de lesa humanidad que es investigada en esa provincia y que lo tiene como imputado desde el 2006, informaron fuentes judiciales.
El Cuerpo Médico Forense dictaminó que Sarmiento no estaba en condiciones físicas para afrontar un viaje hasta Misiones.
Sarmiento, ex ministro de Gobierno en Misiones en 1976 y 1977, está acusado, junto a otros represores, de más de 40 hechos privación ilegal de la libertad, torturas y torturas seguidas de muerte.Una víctima, militante peronista, lo denunció en 2005, tras ser derogadas las leyes de Punto Final y Obediencia Debida.
Sarmiento tiene 84 años y está postrado en una silla de ruedas.
Tras la detención, la jueza dijo sentirse “presionada” y vinculó el hecho con el fallo que emitió en enero en contra del decreto presidencial de creación del Fondo del Bicentenario.
El jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, afirmó que es “una mentira atroz” y “un bochorno” que la jueza acuse al Gobierno de tener relación con la detención.
“Sea quien fuere, familiar de quien fuere, si está en el marco de un delito de lesa humanidad va a ser juzgado”, agregó.
La magistrada ordenó la suspensión del decreto 2010/09 para pagar la deuda con reservas y también repuso como presidente del Banco Central a Martín Redrado, lo que le valió el mote de “jueza delivery” a disposición de la oposición por parte de la presidenta Cristina Fernández.

