Murió Salvador Caggia, un periodista eterno
Era un representante de la "vieja escuela". Aún trabajaba en la publicación del Centro de Jubilados y Pensionados de la Prensa de Córdoba.
Es probable que, cuando Salvador Caggia ingresó al desaparecido diario Córdoba, aun quedaran periodistas que entregaban sus originales al taller en papeles manuscritos.
Lo seguro es que Caggia vivió toda su vida acunado por el rítmico traqueteo de las máquinas de escribir que caracterizaba a las redacciones periodísticas de la última mitad del siglo pasado.
Caggia murió ayer con 86 años a cuestas y sin haber dejado nunca de ser periodista, tarea que desempeñó hasta sus últimas horas, sea en la Legislatura, sea en el periódico Seguimos del Centro de Jubilados y Pensionados de Prensa de Córdoba, que contribuyó a fundar.
Había nacido en Villa María, el 30 de octubre de 1923. Cursó sus estudios en el Instituto Secundario Bernardino Rivadavia y luego se trasladó a la Capital para iniciar sus estudios de Derecho en la Universidad Nacional de Córdoba.
Posteriormente ingresó al periodismo, donde desarrolló su carrera en las redacciones de los diarios Orientación, Córdoba y La Voz del Interior (donde se desempeñó en "Locales" y en "Cierre de edición"). Además trabajó en los servicios informativos de Radio Splendid y Radio Universidad.
No muy alto pero siempre elegante, sobre sus zapatos con tacones, con el pelo engominado, sombrero, y un fino bigote adornando su rostro moreno, Caggia era un clásico exponente de la bohemia y el don de gentes de un periodismo que ya quedó en la historia. Daba mucha importancia a la relación con sus más noveles colegas, a quienes guiaba y aconsejaba. Es memorable, en ese sentido, su magistral ingreso a la despedida de soltero de uno de los jóvenes periodistas de la Redacción del Córdoba en la década de 1960. La mayor parte de su labor la desarrolló en ese diario fundado por José W. Agusti, como integrante de la sección Información General. Cubría la actividad de la Legislatura provincial para diversos medios de la provincia y, en 1983, restablecida la democracia, comenzó a desempeñarse como encargado de prensa de la Cámara de Diputados.

