La Nación recortaría hasta $ 2.400 millones en envíos a Córdoba
Por la reforma del Impuesto al Cheque están en riesgo las transferencias discrecionales, el fondo de la soja y la negociación por el PAF.
Buenos Aires. La presidenta Cristina Fernández de Kirchner tiene pensado recibir a los gobernadores justicialistas alineados con la Casa Rosada -también a algunos no oficialistas aliados- el próximo sábado en la Quinta de Olivos.
Como lo hizo con los legisladores nacionales del kirchnerismo el fin de semana pasado, la intención es convencerlos de rechazar la coparticipación total del Impuesto al Cheque que impulsa la oposición, medida que obligaría a la administración federal a resignar unos 8.200 millones de pesos a favor de los distritos y unos 2.500 millones para la Anses.
En su lugar, prometerá una discusión a largo plazo de una nueva ley de coparticipación federal de impuestos, un viejo reclamo de los "caciques" provinciales. Para ello, estaría trabajando en un esquema de discusión entre las provincias y la Nación que le acercó el mendocino Celso Jaque (peronista K) a Néstor Kirchner y que la Rosada haría propio.
Aunque la convocatoria a los gobernadores no ha sido aún realizada, muchos están ya al tanto de ella y esperan el llamado presidencial en las próximas horas. En Córdoba, el secretario General de la Gobernación, Ricardo Sosa, aclaró que aún no ha recibido invitación alguna y que, de ocurrir eso, esperarán instrucciones del gobernador Juan Schiaretti, quien se encuentra de gira en Italia y recién retornará el próximo domingo.
Argumentos. Según fuentes oficiales, Cristina explicará que las provincias pierden mucho más que los 8.200 millones de pesos que ganarán si se reforma la ley del cheque, dado que la Nación se verá obligada a dejar de financiar varios programas clave.
La Casa Rosada distribuye unos 42.500 millones de pesos entre todas las provincias en tres ítems decisivos: Programa de Asistencia Financiera (PAF) por 12.000 millones, por el cual los distritos refinancian sus deudas con la Nación; el Fondo Federal Solidario (FFS), que reparte un porcentaje de las retenciones a la exportación de la soja por 6.500 millones; y las transferencias discrecionales o no automáticas (24.000 millones) que distribuye el Estado nacional para costear programas específicos, subsidios y aportes del Tesoro (ATN).
"Estos 42.500 millones de pesos son el equivalente a un poco más de cuatro veces lo que la Nación perdería si se coparticipa el Impuesto al Cheque totalmente", explicó Ariel Barraud, del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf).
Córdoba. La Provincia espera refinanciar casi la totalidad de los 1.100 millones de pesos que tiene en concepto de vencimientos de deuda con el Tesoro nacional, por lo que espera firmar un nuevo PAF por al menos 900 millones de pesos, explicaron desde el Iaraf. Además, recibe unos 500 millones de pesos por el FFS y unos 1.560 millones por transferencias discrecionales.
A la vez, pasaría a percibir por la nueva distribución del Impuesto al Cheque alrededor de 500 millones extra hasta fin de año (725 millones anuales), en contraposición a los 311 millones que debería embolsar en todo el ciclo 2010.
Por lo tanto, si la Nación decidiera ajustar vía PAF, transferencias discrecionales y FFS para recuperar lo que resigna por la nueva distribución, podría recortarle envíos a Córdoba por hasta 2.460 millones de pesos. "Es decir que pierde mucho más si la Nación cumple su amenaza", explicó Barraud.
Contra la discreción
El diputado nacional Francisco Fortuna dijo que "no se puede seguir con este esquema en el que la Nación "maneja cerca de 30 mil millones de pesos por año que los distribuye a discreción".
Mendoza hizo su propuesta
Jaque mate. En Mendoza creen que la Casa Rosada hará propio un esquema de discusión de una nueva ley de coparticipación federal de impuestos que le acercó el gobernador Celso Jaque al ex presidente Néstor Kirchner. Según el subsecretario de Financiamiento, Pablo Frigolé, el documento propone tres lineamientos. Puntos. Debatir una nueva masa de coparticipación primaria y secundaria. Que el nuevo reparto no desfinancie al Estado nacional y corregir el laberinto de la estructura fiscal. "Proponemos cambios progresivos", explicó el funcionario mendocino que colaboró con Jaque en la propuesta.

