La jueza tomó contacto con el sospechoso
Susana Guastavino recibió a “Wally” en su despacho, pero recién la semana próxima escuchará su declaración.
Por primera vez, la jueza de Menores Susana Guastavino tomó contacto con “Wally”, el joven señalado como autor del crimen de Danesa Carnero, la pequeña de 3 años y medio que apareció ahorcada en un baldío de barrio Müller, el miércoles último.
Fuentes judiciales confirmaron a este diario que ayer el adolescente de 14 años concurrió al despacho de la jueza, acompañado por su madre, aunque recién la semana próxima le tomará “exposición”, que es el equivalente a una indagatoria pero para casos de menores inimputables.
Los informantes señalaron que fue un contacto breve, que la magistrada utilizó para corroborar datos filiatorios, edad, etcétera.
La semana próxima, o tal vez más adelante, una vez que concluya la recolección de pruebas, la jueza Guastavino le notificará el hecho que se le atribuye, ante un asesor de menores y un abogado, en caso de que la familia del joven así lo requiera.
Mientras tanto, “Wally” seguirá alojado en el Centro de Admisión de Menores (CAM).
Para los investigadores policiales el caso está resuelto. El jueves pasado lograron que el chico confesara el crimen, aunque para la Justicia de Menores esta supuesta declaración debería ser ratificada o desvirtuada frente a un asesor de menores y, eventualmente, un abogado defensor.
La Policía ya dejó el caso en manos de la Justicia de Menores, aunque resta concretar una serie de directivas en el lugar del homicidio, según confiaron fuentes policiales.
Custodia. La Policía confirmó que anoche la Guardia de Infantería continuaba custodiando la casa de la familia del joven sospechoso del crimen de Danesa.
El principal temor es que vecinos o allegados a la niña muerto ataquen la vivienda, como deslizaron algunos en diálogo con este diario el jueves pasado. “Cuando se vaya la Policía, le vamos a quemar la casa a ese asesino”, repitieron varios.
La vivienda de la familia de “Wally” está pegada a la de la familia Carnero por los patios traseros. Ni siquiera están separadas por una medianera.
Ambas casas están ubicadas en la esquina de las calles Cuba y un pasaje público, en uno de los sectores más pobres de barrio Müller.
Allí, después del sepelio de la niña, los vecinos fueron a dar apoyo a los padres de Danesa y se produjeron algunos altercados con los policías. Incluso, un móvil policial terminó con su luneta hecha trizas después de recibir un piedrazo.
El crimen causó gran conmoción en la barriada. La pequeña apareció ahorcada, presuntamente con un cordón de zapatillas, colgada de los hierros que sobresalían de una medianera, en un baldío.
En ese lugar, plagado de yuyos, se encontraron muñecas y otros juguetes rotos, como si fuera un lugar de juego. Aunque varios vecinos negaron que ese baldío fuese utilizado por los niños.En un principio, se dijo que en el baldío había una hamaca, pero esa versión rápidamente quedó desestimada.

