La Iglesia cierra filas en torno del Papa
El cardenal Sodano abrió la misa del domingo de Pascua con un mensaje de solidaridad dirigido a Benedicto XVI.
Ciudad del Vaticano. "Santidad, no está sólo, los fieles no se dejan impresionar por las murmuraciones del momento", afirmó ayer el cardenal Angelo Sodano al dirigirse al Papa durante la Misa de Resurrección, en la que expresó el apoyo de la Iglesia ante los ataques que Benedicto XVI recibe por los casos de pederastia.
El cardenal decano rompió ayer el estricto protocolo de la Iglesia, lo que demuestra la gravedad del momento, y ante varias decenas de miles de fieles, abrió la misa con un mensaje de solidaridad hacia el Pontífice alemán, Joseph Ratzinger. Éste presentaba aspecto cansado, en un gesto que algunos observadores vaticanos consideraron como de tristeza.
“Hoy toda la Iglesia desea decirle, a coro, felices Pascuas, amado Santo Padre. La Iglesia está con usted, con usted están los cardenales, colaboradores, los obispos de las tres mil circunscripciones y los 400 mil sacerdotes que sirven generosamente al pueblo de Dios en las parroquias, las escuelas, los hospitales y en las misiones”, afirmó Sodano.
Y con voz enérgica, el decano de los cardenales agregó: “Y con usted está el pueblo de Dios, que no se deja impresionar por las murmuraciones del momento”.
Sodano recordó las palabras pronunciadas por el Papa el pasado Jueves Santo, al citar a San Pedro: “Jesús, insultado, no respondió a los insultos”.
Fue la única alusión a los escándalos de curas pederastas en numerosos países, que han llegado a salpicar al Papa, a quien asociaciones de víctimas y algunos medios de comunicación acusan de haber ocultado casos en Estados Unidos y Alemania y haberlos gestionado mal cuando era cardenal prefecto de la Congregación de la Doctrina de la Fe (antiguo Santo Oficio, sucesor de la Inquisición).
En ningún momento de la Semana Santa Benedicto XVI se había referido a esos casos y había dejado a cardenales, obispos y medios de la Santa Sede ocuparse.
En el mensaje Pascual, Benedicto XVI dijo que la humanidad necesita no sólo retoques, sino una conversión espiritual y moral para salir de la crisis profunda en la que está y pidió a las naciones que la actividad económica se rija “finalmente por criterios de verdad, de justicia y de ayuda fraterna”.
Éxodo necesario. En una mañana lluviosa, fría y desapacible, el Papa manifestó que la Iglesia es el pueblo del éxodo, porque constantemente difunde el Evangelio en todas las partes del mundo. "También hoy la humanidad necesita un éxodo, que consista no sólo en retoques superficiales, sino en una conversión espiritual y moral. Necesita la salvación del Evangelio para salir de una crisis profunda, que exige cambios profundos, comenzando por las conciencias", afirmó.
En su mensaje, el Papa recorrió todo el mundo, deteniéndose en América latina y el Caribe, en especial en Chile y Haití; y condenó el narcotráfico en esa zona del mundo. “Que la Pascua de Cristo represente para aquellos países latinoamericanos y del Caribe que sufren un peligroso recrudecimiento de los crímenes relacionados con el narcotráfico, la victoria de la convivencia pacífica y del respeto del bien común”, dijo el Papa.
Benedicto XVI exigió, asimismo, el cese definitivo de la guerra en Medio Oriente y en Irak. Por último, el Papa impartió la bendición Urbi et Orbi (a la Ciudad de Roma y al mundo) en 65 idiomas, entre ellos el español, el portugués y el guaraní.
Por las víctimas de los terremotos
Esperanzas haitianas. Benedicto XVI abogó para que Haití, "devastado por la terrible tragedia del terremoto de comienzos de enero, lleve a cabo su éxodo del luto y la desesperación a una nueva esperanza, con la ayuda de la solidaridad internacional".Tenacidad chilena. "Que los amados ciudadanos chilenos, asolados por otra grave catástrofe, afronten con tenacidad, y sostenidos por la fe, los trabajos de reconstrucción", agregó más adelante.

