La Haya se pronuncia hoy sobre el diferendo por Botnia
Se especula con que habría un fallo salomónico. La sentencia es inapelable y de cumplimiento obligatorio para Argentina y Uruguay.
Buenos Aires. El fallo que emitirá hoy la Corte Internacional de Justicia (CIJ) le pondrá fin, al menos en términos jurídicos, a la disputa entre Argentina y Uruguay por la instalación de la pastera finlandesa Botnia (hoy UPM) en el vecino país.
Ambos gobiernos aguardan con expectación y confianza el pronunciamiento que hará el órgano judicial de las Naciones Unidas (ONU) desde La Haya a partir de las 10 hora nacional.
El mismo ánimo, aunque también con una mezcla de optimismo y desesperación, predomina entre los vecinos de Gualeguaychú, donde la Asamblea Ambiental Ciudadana lleva adelante una lucha de seis años, incluidos cuatro de corte del puente sobre el río Uruguay que comunica con la uruguaya Fray Bentos, en rechazo a la pastera por sus potenciales daños ecológicos.
De todos modos, cualquiera sea el fallo, que es inapelable, final y de cumplimiento obligatorio, los gobiernos de Cristina Fernández y de José "Pepe" Mujica se han comprometido a respetarlo y a instrumentarlo, con la voluntad de iniciar otro capítulo en la relación bilateral. Los cancilleres Jorge Taiana y Luis Almagro serán los encargados de "administrar" el fallo.
La trasmisión de la sentencia que leerá el vicepresidente del CIJ, Peter Tomka, en ejercicio de su presidencia, ante los máximos representantes legales de ambos países, será seguida por Cristina Fernández de visita oficial en Venezuela y por Mujica en Punta del Este, donde encabeza una reunión del grupo de países exportadores de productos agropecuarios Cairns. También por los asambleístas de Gualeguaychú desde el corte de la ruta que comunica al puente con Fray Bentos.
Durante la vigilia, sólo Mujica, que asumió la presidencia en marzo pasado, aludió al fallo: "Lo espero muy tranquilo ya que no hay milagros", dijo. Cristina Fernández guardó silencio. Aun así está previsto que ambos se reúnan a más tardar la semana próxima para acordar cómo seguirá la relación.
La aspiración de máxima que tiene Argentina, país que llevó el conflicto a La Haya en 2006 a pedido de los gualeguaychenses y de la legislatura entrerriana, una vez que fracasó un posible acuerdo con el gobierno de Tabaré Vázquez, es que la CIJ condene a Uruguay por violación del Tratado del Río Uruguay y convalide la denuncia de que Botnia contamina.
Pero puertas adentro del gobierno admiten que esa es una quimera. "Habrá una de cal y una de arena", dijo a este diario una alta fuente gubernamental, conocedora como pocas de la relación con Uruguay. Según esa fuente, el fallo dirá que Uruguay "violó más o menos" el tratado, pero no avalará en un todo la posición que llevó Argentina a La Haya: que Uruguay violó ese tratado al autorizar en forma inconsulta la instalación de Botnia. No avalará, por otra parte, la denuncia de Argentina acerca del supuesto carácter contaminante de Botnia, ni se pronunciará sobre su eventual relocalización, como demandan los vecinos de Gualeguaychú. "A lo sumo, la Corte sugerirá una actitud de cooperación entre ambos países para cuidar el medio ambiente", agregó la fuente. Aún así, el acuerdo entre Buenos Aires y Montevideo luego del fallo es profundizar la relación bilateral. El primer gesto será el respaldo de Uruguay a la candidatura del ex presidente Néstor Kirchner a la secretaría general de Unasur (Unión de Naciones Suramericanas).

