Instan a la calma en Sudáfrica
Tras el asesinato de un racista blanco, sus propios compañeros de partido negaron que vayan a emprender una represalia contra la mayoría negra.
Ciudad del Cabo. El partido de extrema derecha sudafricano AWB excluyó ayer una respuesta violenta por el asesinato del dirigente Eugene Terreblanche, muerto a machetazos el sábado supuestamente por dos trabajadores negros. Este incidente derivó en el peor recrudecimiento de violencia racista desde el fin del apartheid."El Afrikaner Werstandsbeweging (Movimiento de Resistencia Afrikaner, AWB) no emprenderá ninguna forma de represalia violenta para vengar la muerte de Terreblanche", declaró uno de los dirigentes del partido, Pieter Steyn, en una conferencia de prensa.Por su parte, el jefe de la Policía, general Bheki Cele, anunció que un equipo especializado de Pretoria será enviado a la provincia del Noroeste para investigar el asesinato.Cele aseguró que la policía hará todo lo posible para aclarar el asesinato, independientemente de si los autores fueron negros o blancos.Hasta ayer, había dos detenidos, de raza negra, de 16 y 21 años, y, según una versión de los hechos, ambos habrían asesinado al líder supremacista por una deuda salarial.Desde el AWB insistieron en que el asesinato de Terreblanche, de 69 años, se debió a motivos políticos y señalaron en concreto a la canción Dispara al boer (como se denominaba a los antiguos colonizadores holandeses) que reeditó el líder de las juventudes del Congreso Nacional Africano (ANC, oficialista), Julius Malema.El gobierno, preocupado por la imagen del país antes del Mundial de Fútbol, llamó a la unión de negros y blancos.

