Garzón: No pedí ni recibí dinero del Santander
El magistrado español respondió ayer ante el Supremo por acusaciones de cohecho y prevaricato.
Madrid. El juez español Baltasar Garzón, acusado ya de un presunto delito de prevaricación, acudió ayer al Tribunal Supremo para comparecer por otra investigación pendiente que estrecha aun más el cerco sobre su futuro en la carrera judicial.
Garzón testificó durante cuatro horas ante el Supremo como sospechoso de dos delitos: cohecho y prevaricación, el delito de dictar a sabiendas una resolución injusta.
Garzón podría ser suspendido como magistrado de la Audiencia Nacional después de que el Supremo considerara procedente juzgarlo por exceder sus competencias legales en su fallida investigación sobre los crímenes de la guerra civil y de la dictadura de Francisco Franco.
El caso del franquismo suscitó una tormenta política en España. Ayer decenas de personas apoyaron a Garzón al grito de "inocente, inocente", mientras el magistrado recorría a pie y solo las dos cuadras que separan la Audiencia Nacional de la sede del Tribunal Supremo, en el centro de Madrid.
Archivado. Garzón declaró durante cuatro horas a puerta cerrada por una investigación que involucra dinero pagado para financiar seminarios que el juez impartió mientras estaba de período sabático en la Universidad de Nueva York, entre 2005 y 2006.
Dos abogados, Antonio Panea y José Luis Mazón, acusan a Garzón de prevaricación y cohecho.
Durante su estancia en Estados Unidos, el Banco Santander pagó 300 mil dólares para organizar un curso sobre derechos humanos que impartió el magistrado. Cinco meses después de regresar a su puesto en Madrid, Garzón archivó un conocido caso de fraude fiscal en el que estaba involucrado el presidente de la entidad, Emilio Botín, y otros ejecutivos del banco.
En su testimonio, Garzón negó haber recibido un sólo centavo del Santander y dijo que el dinero fue a parar de forma íntegra a la universidad para organizar el seminario.
"Todos los fondos fueron orientados por la propia Universidad de Nueva York sin que él (Garzón) percibiera cantidad alguna de esas aportaciones del Banco Santander", afirmó Enrique Molina, abogado de Garzón en este caso.

