Frente a las acciones de ETA, España eleva el nivel de alerta de seguridad
Preocupación por los últimos hechos que provocó la banda terrorista, entre ellos el asesinato de un gendarme francés.
El Ministerio español del Interior elevó hoy la alerta antiterrorista desde el grado de "baja intensidad" en el nivel 2, en una escala de cuatro, al grado de "alta intensidad" de ese mismo nivel 2 que ya reconoce el riesgo "probable" de un atentado terrorista.
El director general de la Policía y de la Guardia Civil, Francisco Javier Velázquez, dio hoy instrucciones para elevar la alerta antiterrorista de esa baja intensidad a alta intensidad en el nivel 2 debido a los "recientes acontecimientos" y a la "información disponible" en esta materia, informó el Departamento de Interior.
Entre estos últimos "acontecimientos" figura el robo de vehículos el pasado martes en las cercanías de París presuntamente por miembros de la organización terrorista ETA –seguido de un tiroteo en el que murió un gendarme francés–, acción que según expertos en la lucha antiterrorista puede indicar que la banda preparaba una acción de envergadura.
El nivel 2 de alerta antiterrorista fue puesto en funcionamiento el pasado 29 de diciembre y permanecerá en el grado de "alta intensidad" hasta el próximo 30 de junio, fecha en la que finaliza la presidencia española de la Unión Europea.
El Plan de Prevención y Protección Antiterrorista fue revisado en junio de 2009 para mejorar su eficacia y equiparar los niveles de amenaza en España a los de otros países europeos.
Desde esa fecha, el Plan tiene cuatro niveles de activación (en lugar de los tres iniciales), que implican una serie de actuaciones, tanto de vigilancia como de prevención y disuasión en función de la amenaza.
El secretario de Estado español de Seguridad –actualmente Antonio Camacho– es el encargado de establecer la activación de cada uno de los niveles, mientras que la intensidad la determina el director general de la Policía y de la Guardia Civil de acuerdo con la información operativa disponible.
El nivel 2 de alerta antiterrorista reclama de las fuerzas de seguridad una vigilancia especial, pero aún queda lejos del máximo nivel, el 4, que llevaría al despliegue de unidades del Ejército en centros estratégicos, como estaciones de transporte público, vías férreas, aeropuertos y lugares como las centrales nucleares, para su máxima protección ante un riesgo "inminente" de atentado.
Antes de la introducción del nivel 4 de alerta y el grado de "alta intensidad", la máxima alarma se activaba con el nivel 3.Este nivel de alerta antiterrorista fue aplicado en febrero de 2008, ante los comicios generales del 9 de marzo de ese año, e implicó esa máxima vigilancia por parte de las fuerzas de seguridad del Estado y el despliegue de unidades del Ejército en instalaciones estratégicas.
Entonces se reforzó la seguridad de estas "infraestructuras críticas y esenciales", así como de los puntos de gran afluencia de público, las sedes de partidos políticos, mítines, colegios electorales y centros de datos en los que se computan los resultados de los comicios.

