Falleció la mujer agredida a mazazos por una amiga
Se agravó así la situación de Silvia Luna, la acusada. La carátula pasa de "tentación de homicidio" a "homicidio".
Buenos Aires. Carola Bruzzoni, la mujer que fue atacada a mazazos por su amiga, murió ayer luego de nueve días de agonía, a raíz de lo cual se complicó la situación judicial de la acusada Silvia Luna, quien permanece detenida y ahora deberá responder por "homicidio".
Por ahora, la Fiscalía de Mercedes considera el caso como un "homicidio simple", pero la familia de Carola buscará demostrar que se trató de un crimen agravado por "alevosía", por el estado de "indefensión" de la víctima y la "intención inequívoca" de daño que tuvo la agresora.
Hoy, los forenses realizarán una autopsia al cadáver de Carola, que será clave para esclarecer cómo fue atacada y poder saber si, efectivamente, tuvo o no alternativas de defensa o si fue agredida por la espalda.
Ayer declararon ante los investigadores varios testigos presenciales del hecho, entre ellos la mujer que separó a las protagonistas del caso, mientras que hoy declarará Juan Burgueño, el novio de Silvia Luna, y luego dará su testimonio Sergio Robledo, marido de Carola.
Todo ocurrió el sábado 17, cuando Silvia Luna, de 31 años, atacó a mazazos a Carola Bruzzoni, de 40, en el restaurante "Matute" en el que ambas trabajaban, en la localidad bonaerense de General Las Heras.
Lastimada, Carola volvió a su casa y contó a su marido que Luna la atacó con una maza, según la información que se conoció con el correr de las horas. Recién cinco horas después fue llevada a un hospital, donde una tomografía confirmó la gravedad del golpe. Fueron nueve días de agonía hasta que falleció.
Silvia Luna, detenida en Merlo, será en las próximas horas formalmente notificada del fallecimiento de su amiga.
En su indagatoria, Luna repitió las explicaciones que ya había dado ante el canal TN: "Fue una discusión que se me fue de las manos porque Carola tenía planeado separarme, mostrando unos videos que iban a arruinar mi casamiento".

