Estudian poco, pero dicen que podrían exigirles más
Veinte alumnos de quinto año de la Escuela José María Paz cuentan sus hábitos de estudio y qué esperan del colegio.
Veinte alumnos de quinto año de la Escuela José María Paz cuentan sus hábitos de estudio y qué esperan del colegio.
Coinciden en que para rendir bien un examen necesitan poco tiempo y dicen que la escuela podría "exigirles más". Cinco de ellos trabajan y dos tienen hijos, lo que obliga a ajustar sus tiempos y dejar el estudio en segundo lugar. Sin embargo, son los más constantes y tienen claro que deben terminar la escuela "sí o sí".
Ante la consulta acerca de cuánto tiempo pasan delante de los libros, la mayoría respondió "muy poco". "Yo estudio el día antes del examen", cuenta Agustín Ferreyra, quien pasó de año "gracias a las tres previas". Gabriel Ríos coincide con él.
Para Verónica Carballo y Lourdes García, la situación es diferente. Verónica comienza a estudiar una semana antes de los exámenes porque, dice, no alcanza "a retener los contenidos en poco tiempo" y Lourdes estudia dos o tres horas cada día. "Trabajo por la mañana y me queda poco tiempo", cuenta.
¿Pueden- entonces- rendir materias sin estudiar? "Todo depende de los contenidos y de los profes", afirman.
"La ´profe´ de Psicología, por ejemplo, relaciona los contenidos con situaciones de la realidad, y así es más fácil. Para los que trabajamos y tenemos hijos, como yo, está bárbaro que nos enseñen así, porque entonces estudiar nos lleva menos tiempo", dice Gisela Varela
Todos acuerdan que Matemática, Inglés y Física requieren más estudio, aunque aclaran que no pueden emplear más de una hora seguida en esta tarea.
Exigencias. Los chicos aseguran que el colegio "podría exigir más" y que si se llevan materias, es por su "falta de compromiso". En este sentido, afirman que los colegios públicos son menos exigentes que los privados.
"Los chicos tienen más cosas que estudiar y los profesores son más estrictos", opina Agustín Ferreyra.
Gisela Varela acuerda con él: "Yo fui a un colegio privado y me llevé todas las materias, por eso me vine el público. Acá al menos paso de año, pero igual creo que podrían exigir un poco más".
Con respecto a la metodología de estudio, dicen no tener claro cómo encarar un apunte y, menos aún, cómo deben buscar información en una biblioteca.
Estefanía Zurita afirma que en el colegio no existe un criterio definido. "Algunos profesores nos dan fotocopias, algunos nos dictan toda la hora y otros, como el de Física, nos dan los temas y nosotros tenemos que arreglarnos como podemos", comenta.
También asumen que jamás tratan de ampliar los temas buscando información adicional a la que les provee la escuela.
Trabajo. Aunque casi todos sueñan con llegar a la Universidad, aseguran que el objetivo principal por el que se esfuerzan en terminar el secundario es el futuro laboral.
"Hoy, hasta los que recogen basura deben tener el secundario", opina Gonzalo Zamudio.
Los pocos que esperan estar en las aulas de estudios superiores dicen que deberán preparase en alguna institución privada porque la escuela no los "prepara para la Universidad".
