El Papa instó a reconocer los errores y a arrepentirse
Benedicto XVI se refirió a los abusos sexuales por primera vez desde su carta a los fieles de Irlanda, en marzo.
Ciudad del Vaticano. El papa Benedicto XVI, quien hoy cumple 83 años, mencionó ayer los "ataques" contra la Iglesia debido al escándalo de abusos sexuales y aseguró que los cristianos deben arrepentirse por sus pecados y reconocer sus errores, según informó la prensa local.
El Papa hizo estas manifestaciones en la homilía de la misa que celebró ayer en la Capilla Paulina del Vaticano con los miembros de la Comisión Pontificia Bíblica, unas palabras en las que los analistas ven una velada referencia a los escándalos de curas pederastas que afectan a la Iglesia Católica, algunos de los cuales lo han salpicado incluso a él.
Las víctimas de abusos por parte de sacerdotes han exigido durante años que el Papa asuma más responsabilidad respecto al tema. Esas demandas aumentaron en las últimas semanas a medida que el Vaticano y el propio Benedicto XVI eran acusados de negligencia por la forma de manejar algunos de los casos de abuso.
"Debo decir que, nosotros los cristianos, incluso en tiempos recientes, hemos evitado a menudo la palabra \'arrepentimiento\', la cual parecía demasiado dura", manifestó el pontífice, según los medios.
"Pero ahora, bajo el ataque del mundo, el cual ha estado hablando de nuestros pecados (...) nos damos cuenta de que es necesario arrepentirnos, en otras palabras, reconocer lo que está mal en nuestras vidas", agregó el jefe de la Iglesia Católica.
A pesar de los informes de varios medios, la Santa Sede no entregó de inmediato un texto de las declaraciones papales, la misa no fue difundida y un vocero del Vaticano dijo que, en principio, no podía confirmar las declaraciones.
"Abrirnos al perdón (...) y transformarnos. El dolor del arrepentimiento, que es una purificación y una transformación, es una gracia porque es una renovación y obra de la misericordia divina", expresó Benedicto XVI en otro de los pasajes difundidos por la prensa.
Estas declaraciones constituyen la mayor alusión al escándalo que el Papa realiza desde que envió una carta a los fieles irlandeses el 20 de marzo, en la que mencionó décadas de abuso y continuo encubrimiento de la Iglesia en ese país.
En la homilía, el Pontífice dijo también que la obediencia a Dios es lo primero y que las dictaduras siempre se han opuesto a esa obediencia.
"Las dictaduras nazi, como la marxista, no pueden aceptar un Dios por encima del poder ideológico y la libertad de los mártires que reconocen a Dios", subrayó el Papa.
Presionarlo. El teólogo disidente Hans Kueng pidió ayer a los obispos alemanes que defiendan las reformas en la Iglesia Católica, en desafío de las enseñanzas defendidas por el papa Benedicto XVI.
Kueng, de 82 años y ex colega y amigo del Pontífice, con quien trabajó en el Concilio Vaticano II, dijo que la Iglesia en el actual momento se encuentra sumida en su peor crisis de los tiempos modernos desde que se produjera la reforma protestante, debido a las recientes denuncias de pederastia que salpican a varios de sus miembros.
El artículo de opinión fue publicado ayer en el periódico Sueddeutsche Zeitung , y apareció también en The New York Times , La Repubblica y en otros diarios de Francia, España y Suiza.
Kueng dijo que los obispos deberían convocar un nuevo sínodo para analizar las reformas. Los obispos no deberían ser "actores sin voz o derechos", dijo Kueng, y sostuvo que tiene legitimidad que presionen a las autoridades vaticanas en favor de las reformas si el Papa bloquea sus gestiones.
Kueng acusó al Papa de no estar a la altura "de los grandes desafíos de nuestro tiempo", y agregó que Benedicto XVI fracasó en su enfoque tradicionalista, a pocos días se cumplirse cinco años de su asunción, el próximo lunes.

