El Papa aseguró que sólo el amor cambiará el mundo
Presidió el Vía Crucis en el Coliseo de Roma.
Roma. El papa Benedicto XVI presidió este Viernes Santo en el Coliseo de Roma el Vía Crucis, en el que dijo que la única fuerza capaz de cambiar al mundo es el amor y que el hombre tiene necesidad de Dios, aunque no tenga la humildad de reconocerlo.
Benedicto XVI imploró a Dios para que las amarguras de los hombres sean iluminadas por la esperanza y dijo que de la traición nace la amistad, del rechazo el perdón y del odio el amor.
Como en años anteriores, Benedicto presidió el Vía Crucis de rodillas desde la colina del Palatino, frente al Coliseo. En la última estación, la 14a, el cardenal vicario de Roma, Agostino Vallini, le entregó la cruz.
"Libera nuestra inteligencia de la pretensión equivocada y un poco ridícula de poder dominar el misterio que nos circunda", pidió el Pontífice.
Con la presencia de haitianos e iraquíes, el Papa quiso subrayar su solidaridad con esas dos naciones: Haití, azotada por el reciente terremoto, e Irak, donde la violencia no cesa.
El Papa decidió que la colecta de este Jueves Santo en la basílica de San Juan Letrán se destine a la reconstrucción del seminario de Puerto Príncipe, destruido por el terremoto.
Portadores de la cruz
El cardenal vicario de Roma, Agostino Vallini, llevó la cruz en la primera estación y después el símbolo cristiano fue portado por Joseph Venel y André Delavarra, de Haití. Un enfermo, un asistente y un camillero; una familia romana, dos iraquíes, una congoleña, una vietnamita y dos frailes de la Custodia de Tierra Santa portaron la cruz en las otras estaciones.

