El equivalente a dos cafés por mes
La contribución estudiantil se aplica en 9 de las 12 facultades de la UNC. Juan Carlos Carranza.
La Universidad Nacional de Córdoba (UNC) se apresta a dar la discusión sobre contribución estudiantil sí o contribución estudiantil no. Y hay riesgo de que el debate tenga el mismo sesgo que propició el rechazo de los fondos provenientes de la mina La Alumbrera, obviando de manera deliberada que los presupuestos universitarios también se nutren de dineros supuestamente “tóxicos”, como los impuestos que pagan las industrias petroleras o tabacaleras, por caso.
La controvertida ordenanza 5/90, que implementó la contribución, fue aprobada en 1990 con el impulso de Franja Morada, en plena época de recortes a los presupuestos de las universidades nacionales. Fue pensada para cubrir los gastos corrientes de la UNC vinculados estrictamente a la enseñanza, que no llegaban en las partidas anuales.
Desde entonces, su implementación generó muchas controversias por el destino final que tenían parte de esos fondos, por fuera de lo que establecía la norma. Como sea, ese dinero sirvió (y sirve) para financiar rubros clave en las facultades (insumos para laboratorios, viajes estudiantiles, becas, etcétera).
Hoy, la contribución estudiantil se aplica en 9 de las 12 facultades y recauda alrededor de seis millones de pesos anuales. Este monto significa más del 50 por ciento de lo que las unidades académicas reciben para gastos de funcionamiento.
Si se deroga la contribución estudiantil, en Ciencias Químicas, por ejemplo, los alumnos tendrían que pagar los insumos de laboratorio, o en Ciencias Agropecuarias costearse el viaje al campo experimental. Las agrupaciones estudiantiles no plantean hacer una “extirpación” de la contribución de un día para el otro, pero quieren que el Estado nacional se haga cargo de esos gastos.
En el peor de los casos, los estudiantes pagan ocho cuotas de 35 pesos; en otras, 10 cuotas de 10 pesos, el equivalente a dos cafés por mes. Las estadísticas indican que sólo un escaso porcentaje de estudiantes de la Casa de Trejo (menos del 14 por ciento) no podría pagar la contribución, fondo que además financia la obra social estudiantil Pasos, que da servicios a alumnos de escasos recursos. El debate recién comienza...

