El costo Córdoba (el costo Suoem)
El sector privado muestra un gran dinamismo en obras pero la administración pública municipal no puede seguirle "el tranco".
En la ciudad de Córdoba crece una asimetría: por un lado, el sector privado muestra un dinamismo en obras que es la envidia de los otros grandes distritos del país; pero -por otro- la administración pública municipal no puede seguirle "el tranco" y la infraestructura le "tira de suiza" cada vez más.
En la última década, la superficie permisaza por los desarrollistas de Córdoba superó casi el 60 por ciento a la de Rosario y -como fruto de esta asimetría-, obras como la de Osde en Rafael Núñez, el complejo Chateau Village y casi cualquier gran emprendimiento tienen que absorber obras de infraestraestructura pública que los empresarios terminan cargando al precio y se suman al "costo Córdoba".
No es que la Municipalidad de Córdoba cobre pocos impuestos para hacer obras. La Voz del Interior mostró esta semana que los cordobeses tributan 55 por ciento más que los rosarinos y evidenció que aquella ciudad se las arregla con un presupuesto de 1.500 millones de pesos, mientras que ésta necesita más de 2.100 millones. Mucha diferencia, ¿no?
Sí, sí: el ejido urbano de Córdoba es uno de los más grandes del mundo (al menos así dice el lugar común), pero 600 millones de pesos no son precisamente moco de pavo.
Y como si todo esto fuera poco, Córdoba está fea, sucia y desaliñada. En resumen: no gastamos en obras que no se ven, pero tampoco en las que se ven.
Echarle el ciento por ciento de la culpa a Giacomino y su gestión sería lo más fácil para explicar esta situación, pero quizá sólo una parte de la explicación.
Apuntar a Juez y a Kammerath ayudaría a darle una continuidad histórica a la decadencia en el manejo de la cosa pública de la ciudad, pero tampoco ayudaría mucho a saber qué hacer hacia el futuro.
El gran tema, me parece, es que todos los cordobeses deberemos alguna vez decidir qué hacer con una plantilla de empleados municipales que -aun siendo el mismo número que en Rosario- demanda en sueldos más de 1.000 millones de pesos, muy por encima de los 670 que presupuestaron para el rubro personal nuestros vecinos.
Repasando: Córdoba gasta 600 millones de pesos más que Rosario para administrarse y crecer, en parte porque es una ciudad más extensa y en buena parte porque mantiene unos salarios públicos que -aunque suene antipático decirlo-, nos están asfixiando.

