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Defienden el proceso de identificación del hijo de Grimau

La Policía Federal informó que el cuerpo tenía deteriorada las "papilas dactiloscópicas" porque Rebolini era "guitarrista".

17 de marzo de 2010 a las 08:59 a. m.
Agencia DyN
Defienden el proceso de identificación del hijo de Grimau

La Policía Federal volvió hoy a defender el proceso de identificación del cadáver del hijo de los actores Antonio Grimau y Leonor Manso, Lucas Rebolini Manso, que fue reconocido recién ayer en la Morgue Judicial, donde estaba como NN desde el 12 de febrero último, dos días después de su fallecimiento.

El comisario mayor Ricardo Raúl Pedace, director de Medios de la fuerza de seguridad, reiteró que una de las dificultades que se presentó en el mecanismo de identificación fue que el cuerpo sin vida tenía deteriorada las "papilas dactiloscópicas" porque Rebolini Manso era "guitarrista".

"A veces es dificultosa la toma de impresiones. No solamente en personas como este chico, que era guitarrista. Hay varias profesiones que alteran la consistencia de las papilas dactiloscópicas", dijo Padece.

Además, insistió con que otro de los inconvenientes fue que Leonor Manso denunció en sede policial el 3 de marzo que su hijo, de 36 años, había sido visto por última vez con vida el 22 de febrero.

"Entonces, empiezan los recorridos por morgues y pedidos a diferentes morgues, inclusive del Gran Buenos Aires, sobre la presencia de personas no reconocidas con fallecimientos producidos después del 22 de febrero", puntualizó en declaraciones radiales.

Pedace detalló luego que, ante los resultados negativos, la división Búsqueda de Personas de Policía Federal amplió su investigación.

"En Morgue Judicial, le hacen conocer a la división Búsqueda de Personas que lo único que había era una persona de edad similar, pero que su fallecimiento se había producido el 10 de febrero y se comprobó después que se trataba del cadáver de Lucas Rebolini Manso", concluyó.

El artista fue visto con vida por última vez a la 1.20 del 6 de febrero, cuando caminaba desnudo, descompuesto y desorientado en inmediaciones del cruce de las calles Castex y Salguero, en el barrio porteño de Palermo. Poco después, fue llevado al hospital Fernández, donde murió a los cuatro días como consecuencia de una intoxicación de cocaína y una neumopatía, según fuentes policiales y judiciales.