Compararon las críticas al Papa con el antisemitismo y se disparó la polémica
El predicador de la Casa Pontificia equiparó los reclamos a Benedicto XVI por casos de pederastia con el antisemitismo.
Ciudad del Vaticano. Las relaciones entre la Iglesia y el mundo judío vuelven a vivir momentos de tensión después de que se compararan los ataques al Papa por los casos de pederastia con el antisemitismo, lo que puso en pie de guerra a los judíos y obligó al Vaticano a asegurar que esa no es su línea.
El Viernes Santo, durante la Pasión del Señor, el predicador de la Casa Pontificia, el franciscano Raniero Cantalamessa, dijo en presencia del Papa que le había escrito un amigo judío, al que no identificó, mostrándole su "disgusto" por las críticas de la prensa internacional a Benedicto XVI, al que acusan de haber ocultado casos de curas pederastas.
"Sigo con disgusto el ataque violento y concéntrico contra la Iglesia y el Papa. El estereotipo de echar las culpas personales a la colectividad me recuerda los aspectos más vergonzosos del antisemitismo", le dijo el amigo judío a Cantalamessa.
La reacción del mundo judío no se hizo esperar. El rabino Marvin Hier, del centro Simon Wiesenthal, pidió que el Papa pida perdón por esa "analogía vergonzosa".
El rabino jefe de Roma, Riccardo Di Segni, calificó la comparación del Predicador del Papa como "repugnante, obscena y sobre todo ofensiva tanto para las víctimas de los abusos" como del Holocausto.
Di Segni denunció a la prensa italiana que con esas palabras el Vaticano transforma a los perseguidores en víctimas.
Aclaración. Ante la polémica desatada, el portavoz vaticano, Federico Lombardi, afirmó que comparar las críticas al Papa por los casos de pederastas con el antisemitismo "no es la línea del Vaticano".
Lombardi dijo que Cantalamessa sólo quiso hacer pública la solidaridad al pontífice expresada por un judío, "teniendo en cuenta la experiencia de dolor sufrida por ellos", aunque reconoció que fue "una cita que puede dar pie a malas interpretaciones".
En defensa del Papa salió el diario vaticano L˜Osservatore Romano, que denunció una campaña "grosera" contra el Papa y los católicos.
Las relaciones entre la iglesia católica y el mundo judío sufrieron un deterioro después de que el año pasado el Papa levantara la excomunión a cuatro obispos tradicionalistas lefebvrianos, uno de los cuales, Richard Williamson, niega el Holocausto judío.
El Papa se vio obligado a salir en persona a condenar una vez más el Holocausto, al que consideró "un crimen contra Dios y la humanidad" y afirmó que "la minimización de este terrible crimen es intolerable y totalmente inaceptable".
Meses después, la decisión de Benedicto XVI de acelerar el proceso de beatificación de Pío XII desató de nuevo la ira de los judíos, que acusan a ese Papa de haber callado ante el Holocausto durante la Segunda Guerra Mundial.
Fobia religiosa
El arzobispo italiano de Chieti-Vasto, Bruno Forte, denunció que en la sociedad actual "está creciendo la cristianofobia" y que la misma cultura heredera del cristianismo está reaccionando de manera "muy tibia" ante ello.

