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Benedicto XVI encabezó el Vía Crucis en Roma

Fue en el Coliseo, en medio de las críticas por los casos de abusos sexuales.

02 de abril de 2010 a las 05:04 p. m.
Agencia EFE
Benedicto XVI encabezó el Vía Crucis en Roma
VÍA CRUCIS. Se realiza en el Coliseo (AP).

El papa Benedicto XVI presidió este Viernes Santo en el Coliseo de Roma el Vía Crucis, en el que dijo que la única fuerza capaz de cambiar al mundo es el amor y que el hombre tiene necesidad de Dios, aunque no tenga la humildad de reconocerlo.

El Pontífice también manifestó que la Cruz es el símbolo de "lo nuevo", del amor sin límites de Dios y que la resurrección de Cristo representa el alba de la luz que permite ver de manera diferente la vida, las dificultades y los sufrimientos.

Benedicto XVI imploró a Dios para que las amarguras de los hombres sean iluminadas por la esperanza y aseguró que de la traición nace la amistad, del rechazo el perdón y del odio el amor.El Papa teólogo exhortó a los hombres a compartir el sufrimiento de Jesús, cuya muerte -afirmó- es una lección de amor de Dios a los hombres.

De rodillas. Como en años anteriores, Benedicto XVI presidió el Vía Crucis de rodillas desde la colina del Palatino, frente al Coliseo.

El Papa Ratzinger, de casi 83 años, afirmó al comienzo del rito que el hombre tiene "necesidad de Dios" y le pidió que dé a cada ser humano "la humildad de reconocer esa necesidad".

El Vía Crucis discurrió por el interior del Coliseo -el famoso anfiteatro Flavio, que recuerda los sufrimientos de los primeros cristianos-, continuó por delante del Arco de Trajano y concluyó en la colina del Palatino.

El Papa decidió que la colecta de este Jueves Santo en la basílica de San Juan Letrán se destine a la reconstrucción del seminario de Puerto Príncipe, destruido por el terremoto de enero.Según informó hoy el Vaticano, los organismo caritativos de la Iglesia a nivel mundial han recaudado un total de 200 millones de dólares para ayudar a Haiti.

Recuerdo. Este ha sido el quinto Vía Crucis del Papa Ratzinger y ha traído a la memoria las meditaciones que le encargó en 2005 Juan Pablo II, de quien hoy se cumplen cinco años de su muerte.Todavía conmueve recordar la imagen de Juan Pablo II, inmóvil, en un sillón, siguiendo por televisión su último Vía Crucis, el primero en sus casi 27 años que no pudo presidir y lo hizo en su nombre el por entonces cardenal vicario de Roma Camillo Ruini.

En aquellas meditaciones, el cardenal Ratzinger denunció "lo que tiene que sufrir Cristo por la suciedad que hay en su Iglesia", en la que "se abusa" -dijo- de su palabra.

Las meditaciones del Vía Crucis de hoy fueron escritas por el cardenal Ruini, de 79 años, y en las mismas pidió a los cristianos que se despojen del "aparentar" y que sean "sinceros y transparentes.Ruini señaló que en la conciencia del hombre existe una luz, la luz del bien, que guía sus acciones, pero que muchas veces "queda oscurecida por los resentimientos, por deseos inconfesables, por la perversión del corazón y entonces nos hacemos crueles, capaces de las peores cosas, incluso de cosas terribles".

Tradición. El Vía Crucis del Coliseo fue instaurado en 1741 por orden del papa Benedicto XIV. Tras decenas de años de olvido, en 1925 volvió a realizarse y, en 1964, el papa Pablo VI acudió al anfiteatro para presidirlo. Desde entonces, todos los años acude el sucesor de Pedro.Expulsión. En tanto, el Vaticano confirmó hoy una demora de diez años por partre de la Iglesia para expulsar a un sacerdote pedófilo, caso del que habría estadp encargado Joseph Ratzinger, actual papa (ver Roma demoró en expulsar a sacerdote pedófilo).