Batalla legal por la media sanción del impuesto al cheque
Oficialismo amenaza con no ingresarlo a Diputados o pedir un pronunciamiento de la Corte. Oposición defiende tratamiento.
El triunfo opositor por la media sanción de la coparticipación total del impuesto al cheque quedó envuelto en una ríspida pelea ya que el oficialismo considera que la votación fue inválida porque no tuvo el consentimiento de la mitad más uno del cuerpo, es decir 37 senadores, como exige la Constitución para las leyes que establecen o cambian la asignación específica (el destino) de un tributo.
El oficialismo considera que la votación fue inválida porque no tuvo el consentimiento de la mitad más uno del cuerpo, es decir 37 senadores, como exige la Constitución para las leyes que establecen o cambian la asignación específica (el destino) de un tributo.
Ayer el oficialismo advirtió que buscará por todos los medios que la aprobación que dio la Cámara Alta sea declarada "nula" porque es "inconstitucional". La primera acción será pedirle al presidente de la Cámara de Diputados, el kirchnerista Eduardo Fellner, que devuelva la norma cuando ésta ingrese a éste cuerpo.
Por otro lado, las espadas kirchneristas también advirtieron que podrían acudir a la Corte para que declare la inconstitucionalidad de la norma, ya que dan por sentado que -más temprano que tarde- será aprobada por Diputados debido a la mayoría opositora.
También se reavivó la posibilidad de que la presidenta Cristina Fernández vete la norma, ahora aduciendo que fue sancionada violentando la exigencia constitucional de la "mayoría absoluta".
Tras la dura derrota, todo el Gobierno salió a cuestionar a la oposición y puso en el centro de sus ataques a Julio Cobos, quien aceptó que se ponga en consideración del pleno del Senado qué tipo de mayoría necesitaba la ley para aprobarse.
Fue el radical Ernesto Sanz quien defendió la aprobación de la ley con sólo 35 votos. "La Constitución establece que se necesitan mayorías calificadas para aquellas normas que crean un destino especial a lo que se recauda por un gravamen. Esto es así porque por regla general todos los tributos se distribuyen un 56 por ciento entre las provincias y un 44 por ciento para la Nación y si se establece una asignación específica las provincias pierden recursos y por ello se exige un consenso amplio", explicó.
Pedro Sanz aclaró que como desde 2006 el impuesto al cheque no tiene una asignación específica y el dinero va en Rentas Generales, la derogación del artículo 3 de la ley 25.413 que creó el tributo (donde está plasmado que lo recaudado debe ser destinado para el sostenimiento del programa económico) se puede hacer por mayoría simple ya que busca beneficiar -y no perjudicar- a las provincias.
Desde la Cámara de Diputados, el oficialismo hizo saber que Fellner intentará "resistir" al no girar a las comisiones la media sanción que llegará en las próximas horas del Senado. Pero esta estrategia -admiten todas las fuentes- es a corto plazo ya que la oposición podrá exigir que se trate el proyecto en una sesión especial sólo colocando en el pedido de la misma el número del expediente.

