Alergias respiratorias: cómo evitar que recrudezcan los síntomas
La llegada del frío, la poca ventilación de los ambientes y la humedad empeoran los padecimientos en esta época del año.
Las enfermedades alérgicas de tipo respiratorio afectan a alrededor de un cuarto de la población en la Argentina, según estiman los profesionales.Aparecen tanto en las áreas urbanas como en el campo, pero en las ciudades influyen en forma negativa la polución ambiental; la diversidad de agentes alergenos; la presencia y altura cada vez mayores de los edificios que impide la libre circulación del aire y provoca una concentración mayor de estos agentes en el ambiente; así como la densidad de población y las aglomeraciones. Así lo advierte Bernardo J. Ludmer, especialista Universitario en Alergia e Inmunología del Instituto Loria- Dr. Enrique Rossi, de Buenos Aires.
Y en otoño, según alerta el profesional, a estos factores desencadenantes se suman otros nuevos, que potencian la reaparición de la enfermedad y afectan cada vez a más gente. Las alergias son reacciones exacerbadas de nuestro sistema inmunológico ante determinados factores. Está comprobado que al comienzo del otoño (y también con la llegada de la primavera) recrudecen los síntomas de las enfermedades alérgicas, en especial de las vías respiratorias, como la rinitis y el asma. ¿Cuáles son los factores típicos del otoño que producen esta reagudización de los síntomas, como congestión y obstrucción nasal, lagrimeo, estornudos, secreción nasal acuosa, tos y crisis de asma?En primer lugar, según señala Ludmer, aparece la llegada del frío, que afecta e irrita las vías respiratorias, modificando su funcionamiento y haciéndolas más susceptibles a las infecciones, en particular a las virosis, que proliferan en esta época del año. "Las infecciones virósicas y el frío producen cambios en las condiciones locales de las mucosas respiratorias y en el sistema inmunológico que 'activan' o 'reactivan' la alergia. Por ello, un resfrío o una gripe pueden desencadenar una crisis de asma bronquial", advierte el médico.En segundo lugar, al descender la temperatura, se cierran las ventanas, y las casas están poco ventiladas. Eso, sumado al aumento de humedad, hace que los alergenos de interior – como los ácaros y los hongos– aumenten sus concentraciones y contribuyan a desencadenar las crisis de alergias respiratorias.Cuidado con las confusiones. Sin embargo, Ludmer señala que no siempre los síntomas que aparecen son "alergias", y que muchas veces la automedicación, por ejemplo con las famosas gotas nasales o con antihistamínicos cuyo uso se ha popularizado, pueden conducir al enmascaramiento de cuadros de diversa índole. "Y su importancia puede ser igual o aún mayor que la de las patologías alérgicas, tales como rinosinusitis crónicas, infecciosas", advierte. Por esa razón, es esencial acudir al médico para realizar un diagnóstico certero y definir si se padece de alergia u otra enfermedad, y decidir así el tratamiento más adecuado. Cómo se hace el diagnóstico. Hoy la medicina cuenta con recursos poderosos y seguros para el diagnóstico, la prevención, el control y el tratamiento de estas enfermedades alérgicas, según afirma Ludmer.En materia de diagnóstico, lo primero es un estudio exhaustivo con análisis de laboratorio, como los dosajes de las inmunoglobulinas en general y de las inmunoglobulinas E específicas de alergenos (RAST), así como también de los intermediarios químicos de la inflamación. Así se determina el estado general del sistema inmunológico y los niveles y participación de los mecanismos de la alergia. Con el avance del diagnóstico por imágenes, se suman otros métodos para complementar el diagnóstico. En las alergias respiratorias, tienen gran relevancia los estudios radiológicos y la tomografía, así como la espirometría computarizada, muy útiles para determinar el grado de compromiso de las vías respiratorias, y para evaluar de las capacidades y funciones pulmonares. "Esto permite detectar o prevenir una eventual complicación respiratoria que pueda afectar gravemente la salud del paciente", señala el médico.Una vez confirmada la etiología de la enfermedad, llegan los tests de diagnóstico alergológico específicos (Prick Test), para determinar a qué es alérgico el paciente y qué factores ambientales le desencadenan los síntomas. Esto permite tomar las medidas para evitar el contacto con los alergenos desencadenantes de su alergia y definir una inmunoterapia adecuada.
25% de la población Es la que padece algún tipo de enfermedades alérgicas de tipo respiratorio. La prevención debe empezar por casa, porque el primer contacto con alergenos suele darse en el hogar, con polvo ambiental, mascotas, ácaros y hongos.
Para prevenir los estornudos
Ventilar la casa todo lo posible. No "clausurar" las ventanas cuando llegue el frío. Limpiar con más cuidado y con más frecuencia los ambientes en los que la persona alérgica pasa muchas horas con la finalidad de disminuir la acumulación de polvo y la proliferación de ácaros y hongos.Evitar las aglomeraciones en los espacios cerrados y poco ventilados, por la expansión de las virosis respiratorias.Suele ser conveniente la aplicación de las vacunas antigripales y antineumocóccica. Pero si se trata de niños, es indispensable la consulta al pediatra.Ante la aparición de síntomas respiratorios, es indispensable la consulta en forma inmediata, para evitar la progresión que conduce a cuadros severos y potencialmente graves.

