20 pianos suizos para 840 alumnos de música
Llegaron al Conservatorio tras siete semanas de viaje. La donación fue impulsada por un cordobés.
Cuando la silueta del camión que transportaba los 20 pianos suizos se asomó en la mañana de ayer por la avenida Riccheri, el Conservatorio Provincial de Música parecía más luminoso que de costumbre. Terminaba la travesía de 14 mil kilómetros y la espera de casi siete semanas.
El director del Conservatorio Félix T. Garzón, Oscar Gieco, no podía contener la emoción. "Es muy importante para el Conservatorio y para nuestros alumnos. Nunca sucedió algo así".
Rubén Castro también respiraba aliviado. Castro es un cordobés nacido en San Vicente, con domicilio en Suiza hace 30 años, donde es director de la sala de conciertos de Neuchatel, un cantón suizo pegado a Francia.
También es el impulsor de la campaña de donación de pianos suizos para el Conservatorio cordobés. La casi centenaria institución oficial de educación musical tenía, en buen estado, sólo cuatro de 25 viejos pianos.
La campaña comenzó en octubre del año pasado: hubo 70 instrumentos disponibles; se eligieron 20. Los donantes aceptaban desprenderse de sus reliquias sólo para que los 840 alumnos, que utilizan los pianos en el Conservatorio, aprendan mejor.
"Ahora podré afinar mi oído", comentaba una niña de 11 años ante el curioso cargamento.
Cada piano que pisaba suelo cordobés era ovacionado. Castro y Gieco miraban desde el acoplado mientras ayudaban a desembalar. Faltaban manos, pero no voluntades. Más aplausos.
La travesía. Los pianos partieron de Neuchatel el 9 de febrero hacia el puerto holandés de Rotterdam, donde zarparon rumbo a Buenos Aires. En el puerto porteño, el cargamento estuvo algunos días de más a la espera de los últimos trámites. Finalmente, llegaron.
Menos uno, que es de cola, todos son pianos verticales en excelente estado. Ayer estaban siendo puestos a punto por el técnico suizo Jean Baumat de la empresa Hug Musique, representante de los famosos pianos Stenway, y por el cordobés Miguel Puch. En el concierto de hoy se lucirá el piano de cola, donado por una familia de famosos pianistas suizos de jazz de los años 50 y 60. Es un Schmidt Flohr, bello. "Para la familia ha sido un desprendimiento fuerte", susurra Castro.
Cada piano llevará una plaqueta con el nombre del donante. Será una forma de agradecer el gesto. "Es una gran inyección de adrenalina", asegura Gieco. Castro agrega: "Pueden durar toda la vida".
Sólo hay que cuidarlos: con unos 20 mil pesos anuales, la Provincia podrá garantizar la eternidad de estas máquinas de 100 mil piezas.
El primer concierto
Hoy, a las 18, se realizará el concierto de presentación de los pianos. Estará a cargo de los profesores Gustavo Zaka y Victoria Azurmendi, y de un alumno.
Será en el Conservatorio Provincial de Música, en Ciudad de las Artes.
“La Provincia tiene que cuidarlos”
Rubén Castro es el cordobés radicado en Suiza que impulsó la campaña de donación de pianos para el Conservatorio Provincial. Hace 30 años vive en Neuchatel, con el corazón a medio camino entre su San Vicente natal y el cantón suizo.
En octubre del año pasado invitó a donar los instrumentos y, en poco tiempo logró la adhesión de mucha gente, de toda condición social. “El piano tiene un valor simbólico muy especial en Suiza. La gente nos manifestaba su tristeza por dejarlo ir, pero su alegría por saber que iba a servir para educar a niños argentinos”.
Castro, músico y director de Temple du Bas, salle de Musique, remarca el valor de la donación. “La Provincia tiene que mantenerlos y cuidarlos. Los suizos van a controlar que así sea”.
120 mil dólaresLos 20 pianos donados tienen un valor de 120 mil dólares: 18 de ellos fueron donados por particulares; y dos, por el Conservatorio de Música de Neuchatel.

