Preocupa a la industria del calzado el boom de zapaterías
La Cámara dice que son emprendimientos informales de gente que capacitó la misma entidad. Para los clientes, hay buen calzado de diseño desde los 200 pesos.
En la peatonal de Córdoba, en la 9 de Julio que va del 0 al 100, hay 35 locales que dan a la calle. De esos 35, ocho son exclusivamente zapaterías y en otros 15 también venden calzado. Sobre San Martín, del 100 al 200, de los 39 locales, nueve son zapaterías y en otros 12 hay pares de calzado entre su mercadería para vender. En los negocios de Nueva Córdoba el paisaje se repite con las mismas proporciones. Los hay de 150 pesos y arriba de mil. Son de cuero y también de sintético, pero en todos se advierte buen gusto y alguien que ha pensado un diseño.
¿Hay un boom de zapaterías? ¿A qué obedece? “Sí que hay un boom, te vas a comprar un sándwich y un poco más también te venden zapatos”, dice Eduardo, encargado del local Punto y Línea, sobre 9 de julio. “Pero no hay más demanda, es la misma que ahora está más dividida”, agrega.
La encargada de una zapatería que está ubicada metros más adelante, coincide. “Nosotros hace mucho que estamos, pero ahora a todo el mundo se le ocurre vender zapatos y los clientes son siempre los mismos”, dice Eliana.
En la Cámara de la Industria del Calzado de Córdoba coinciden con el fenómeno y tienen una explicación: “Hace cuatro años pusimos una escuela de calzado y damos cursos de diseño; entonces la gente ha hecho el curso y luego se ha puesto un emprendimiento personal y fabrica calzado”, dice Miguel Hames, titular de la entidad.
El convenio es con la Facultad de Arquitectura, Urbanismo y Diseño de la Universidad Nacional de Córdoba y, si bien fomenta la tendencia de “diseño de autor”, ha conspirado con las zapaterías tradicionales porque en su inmensa mayoría son emprendimientos informales, sin ningún tipo de registro impositivo ni laboral”.
Quisimos hacer algo desde la Cámara, pero fue contraproducente, porque la idea era capacitar a la mano de obra para que fuera a las fábricas”, dice Hames.
Si bien los cursos van a continuar, están evaluando cómo focalizarlos exclusivamente en la demanda que registra la industria.
La Cámara computa en la provincia unas 240 fábricas de calzado, que dan empleo a unos siete mil trabajadores. “Pero informales debe haber unas 150 más, que hacen calzado artesanal”, dice Hames, quien asegura que ha quedado mucha capacidad ociosa de hace dos décadas, cuando Córdoba llegó a tener hasta 700 fábricas. Muchos fabrican a fasón y le colocan, por ejemplo, una marca de indumentaria que nunca antes había contado con calzado en su catálogo.
Si bien por el momento el calzado de Brasil dejó de ser un dolor de cabeza, la industria local busca entonces cómo controlar una competencia que, sin querer, colaboró en generar.
Buenos zapatos desde 150 pesos
Duraderos. Patricia tiene 50 años y está buscando un calzado clásico. Recorre los cientos de pares que exponen en Punto y Línea, sobre la 9 de julio. "Están todos en buen precio porque duran, los he tenido y de verdad duran. No me gustan los altos que vienen ahora, sino los clásicos. Cuestan 150 pesos... son tres días de comida y tengo calzado para todo el verano", dice.
Variedad. En los locales de la peatonal cordobesa se pueden encontrar zapatos de invierno todavía en liquidación, a 150 pesos. Para esta temporada, los de mucha plataforma y bien coloridos de sintético arrancan en 200 pesos, aunque también hay sandalias a 150. Si son de cuero parten de los 500 pesos. También hay pintorescas sandalias que promedian los 500 pesos.

