Temas del día:

Urnas sorpresa

El confuso y ensortijado proceso electoral de Chubut, más allá del escándalo y su supuesto resultado, ha dejado lecciones inevitables. Luis Heredia.

03 de abril de 2011 a las 12:02 a. m.
Urnas sorpresa

El confuso y ensortijado proceso electoral de Chubut, más allá del escándalo y su supuesto resultado, ha dejado lecciones inevitables que, de ser aprovechadas, permitirían perfeccionar el sistema electoral argentino, por ejemplo permitiendo la apertura de todas las urnas en caso de paridad de escrutinio, iniciativa que se encuentra empantanada por el temor ancestral del hombre a encontrar cualquier cosa dentro de una caja sellada. "El ser humano todavía no puede recomponerse de la desgraciada experiencia de la apertura de la Caja de Pandora, miles años atrás, que, como sabemos, expandió todos los males sobre la Tierra", asegura el reputado constitucionalista Juan Carlos Preámbulo. "Éste, y no otro, es el principal obstáculo a dotar de esta necesaria herramienta al sistema electoral argentino", agrega.De hecho, algunas urnas en Chubut contenían sorpresas: votos de más, votos de menos, ningún voto y hasta la presencia de elementos extraños, entre ellos al menos un individuo que se encontraba ausente desde el cierre de los comicios y que era intensamente rastrillado en la provincia.Es lo que sucedió con la urna 666, que fue investigada por el Tribunal Electoral debido a que tenía un comportamiento inusual para este tipo de recipientes. Concretamente parecía tener vida propia; giraba sobre sí misma y de su interior surgían apagados pedidos de ayuda. "Como es lógico, lo primero que pensamos es que estaba embrujada, sobre todo por el número que tenía", aseguró un testigo. Sin embargo, cuando se tomó el coraje necesario para abrirla se advirtió que contenía a un fiscal de mesa (cabeza abajo y en posición fetal), cuya presencia era reclamada desde hacía días por sus afligidos familiares. Al ser rescatado explicó que cayó accidentalmente dentro del habitáculo electoral cuando se contaban los votos, y que antes de que pudiera salir, la caja fue sellada y enviada al depósito electoral. Al relatar su odisea, el fiscal aseguró que logró mantenerse con vida dentro de la urna porque nunca perdió la fe en que iba a ser rescatado, y porque se alimentó con los votos escrutados que había en su interior. "No quiero comparar lo mío con el drama de los mineros chilenos, pero la pasé mal", declaró en un breve contacto con la prensa. Otro caso sorprendente es el de la urna que no contenía absolutamente nada en su interior, ni fiscales, ni votos, ni nada. Al ser consultadas, las autoridades de la mesa juraron por sus seres más queridos que cientos de votantes la colmaron de votos, pero que al abrirla para el escrutinio, las papeletas habían desaparecido. "Estamos frente a una versión electoral del Triángulo de las Bermudas", aseguró visiblemente confundido un funcionario chubutense.Las hipótesis sobre este extraño fenómeno son varias. Hay quienes consideran que las autoridades de mesa sufrieron una alucinación colectiva y vieron votantes que jamás fueron a sufragar, en tanto que otros culpan de la extraña circunstancia a una voraz variedad de termita patagónica. Sin embargo, la versión más firme habla de una "urna mágica" diseñada por un mago de la región, que tiene la capacidad de hacer desaparecer todo lo que ingresa en su interior.Este ilusionista, conocido como el Mago Gryffindor Salvatierra (obviamente es su nombre artístico, ya que en realidad se llama Gryffindor Illanes), habría presentado su caja mágica poco antes de las elecciones, haciendo desaparecer celulares, relojes, billeteras y hasta perros de raza que fueron depositados en su interior. La particularidad es que esos elementos hasta el día de hoy no aparecieron, lo que habría motivado algunas exposiciones policiales contra el prestidigitador."Estamos convencidos de que el Mago Gryffindor mimetizó su caja mágica como urna y la infiltró irresponsablemente en el proceso electoral seguramente con fines publicitarios, sin medir las consecuencias institucionales de su acción. Lo cierto es que los votos desaparecieron porque esta urna es en realidad un portal hacia otra dimensión ", aseguraron fuentes cercanas a la investigación.Lo cierto es que estas circunstancias desnudaron una vez más las falencias del sistema electoral argentino y lograron que nadie tenga idea de quién es el ganador en Chubut. En medio de impugnaciones, acusaciones y denuncias cruzadas, tal vez el único camino para determinar un ganador sea realizar una encuesta poselectoral.